Jeison Ramos, primer caso positivo de fiebre amarilla en Palocabildo, entregó un conmovedor testimonio desde su habitación en el Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué.
«Yo quiero decirle a todos los ciudadanos, a aquellas personas que no quieren vacunar contra la fiebre amarilla, miren mi caso, tengo mi familia en mi casa, ellos están allá y yo aquí no puedo hacer nada por ellos, son aquellas personas que pueden luchar por mi familia», dijo Ramos.
El paciente dijo que le da tristeza estar en esas condiciones porque es una persona trabajadora. «Me gusta trabajar. Ganame mi plata y salir adelante. Tenerlos bien organizados. Pero lamentablemente caí aquí al hospital y aquí vamos».
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«Y el consejo que les doy a todos. Vacúnense. Miren su vacunación. ¿Qué no les pase esto? porque estar en un hospital es duro, sin estar uno con los seres amados, con las personas que uno quiere estar. En este momento quisiera estar con mi familia, pero no puedo», dijo.
El hombre expresó su deseo profundo de salir recuperado del hospital, sentirse mejor y poder volver a estar con su familia, con la tranquilidad de no representar un riesgo para ellos. Agradeció sinceramente la atención recibida en el centro médico, destacando la labor del personal de salud. “Gracias a Dios, la atención aquí ha sido muy buena”, afirmó, resaltando la amabilidad de las enfermeras y el profesionalismo de los médicos, a quienes reconoció por su vocación y preparación. “No tengo nada que reprocharle al hospital”, dijo con gratitud.
Añadió que se ha sentido acogido y bien tratado durante su estancia. “Me han ayudado a levantarme”, aseguró, emocionado. Y aprovechó para lanzar un llamado a la comunidad: “Vacúnense. Miren dónde estoy yo”. Explicó que no había recibido la vacuna contra la fiebre amarilla y que eso lo había dejado expuesto a la enfermedad. Por eso, pidió no tener miedo a una simple inyección y tomar conciencia sobre la importancia de la prevención.
«No le tengan miedo una aguja, un chuzoncito, no les va a doler mucho. mira donde yo estoy porque la verdad yo no sabía si estaba vacunado o no, si yo hubiera estaba vacunado Dios mío no estoy aquí, mira dónde estoy encerrado en un toldillo», dijo. El hombre contó que está con medicación, también es sometido a exámenes permanentes.
Y aprovechó para lanzar un llamado a la comunidad: pidió no esperar a pasar por una situación como la suya para actuar. “Si pueden vacunarse, háganlo”, insistió. «Así van a contener una enfermedad que no les va a llegar a su cuerpo», apuntó.
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