
Cortolima hizo un llamado este lunes a la ciudadanía a no atacar a los monos, quienes también son víctimas de la fiebre amarilla, indicó la coordinadora de Control y Vigilancia, Zulyana Sánchez, en rueda de prensa junto a la directora general Olga Lucía Alfonso.
La funcionaria explicó todo lo realizado por Cortolima en la situación actual de la fiebre amarilla en fauna silvestre en el departamento, desde noviembre de 2024, cuando se recibió el primer reporte de un primate no humano muerto por sospecha de fiebre amarilla.
Lo primero que dijo la profesional es aclarar que «no existe forma científica que se pueda comprobar que el primate transmite al humano esta enfermedad y por eso no es correcto hablar de una zoonosis, sino de una enfermedad de transmisión vectorial».
«A los que hay que controlar son a los vectores, que son los que transmiten de la enfermedad de la misma forma que se controla para el caso del dengue. Ya les expliqué que la enfermedad solo es transmitida por zancudo», aseguró la funcionaria de Cortolima.
Sánchez reiteró que está prohibida la caza en el departamento de Tolima, por el acuerdo 018 del 9 de octubre de 1995 y «adicional a eso tenemos una normatividad muy rigurosa a nivel nacional ley 1333 de 2010 y todo lo relacionado con los delitos ambientales por la afectación a la fauna silveste, por lo que en los sectores de vivienda rural dispersa, hacemos un llamado a que no ataquen a los monos, porque no son ellos quienes están transmitiendo la fiebre amarilla, sino son unas víctimas también como lo estamos haciendo nosotros en este caso».
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Cómo llega la fiebre amarilla al Tolima
La Organización Mundial de la Salud, en el 2024, estableció un registro de los casos de fiebre amarilla, que tenían concentración principalmente en la región amazónica, pero que esta enfermedad había comenzado a extender.
«Así que sabíamos que era endémica de estas zonas, pero que habían registros en otras partes del país. El Tolima no era un departamento autorizado de Fiebre Amarilla, lo era en Huila, lo eran departamentos cercanos, pero Tolima no era un departamento priorizado para Fiebre Amarilla a nivel del gobierno nacional y a nivel de Ministerio de Salud», explicó.
Zulyana Sánchez explicó que en 2024, la Gobernación del Tolima y su Secretaría de Salud notificaron casos positivos de fiebre amarilla en humanos, especialmente en Villarrica, Purificación y Prado, en zonas cercanas al bosque de Galilea. A partir de esto, se planteó la hipótesis de un ciclo selvático de transmisión. Señaló que, desde octubre de ese año, Cortolima inició un proceso de asesoría y planificación con su equipo técnico —biólogos, médicos veterinarios y zootecnistas—, anticipando el impacto en primates no humanos y definiendo estrategias de respuesta desde el sector ambiental.
«Entonces, creamos la guía, la primera guía en todo el país del control de la vigilancia desde el departamento de Tolima y lo que compete a Cortolima. Y ahí se hizo una articulación con la Secretaría de Salud Departamental para permitir que fuera mucho más fluida la información y que estuvieran esos reportes por información primaria de cuando existiera un primate muerto, porque lo que se conoce y de las experiencias de países como Brasil y que llevan mucho más tiempo en este tema de la fiebre amarilla y tienen muchas más experiencias, es que los primates son mucho más sensibles a la picadura de este zancudo y padecen una enfermedad, digamos que de una forma severa», comentó.
Y agregó: «Nosotros en Cortolima hemos encontrado en necropsia, podríamos decir que la padecen igual que los seres humanos también se ven afectados a los importantes como el riñón y el hígado, digamos que de una forma seria».
Cronología de las acciones de Cortolima
La coordinadora de Control y Vigilancia consideró pertinente exponer la línea de tiempo de las acciones emprendidas por Cortolima, destacando que, aunque actualmente se ha registrado un aumento en los brotes de fiebre amarilla, los procesos de formación y preparación comenzaron desde octubre y noviembre del año 2024. Durante ese periodo, se diseñaron las estrategias de acción orientadas al sector ambiental en el departamento del Tolima.
Además, explicó que en noviembre de 2024 se elaboró la guía de vigilancia de epizootias en primates no humanos con sospechas de fiebre amarilla, en el marco de las competencias de Cortolima. En dicho documento se detallaron las características específicas del territorio tolimense, haciendo énfasis en las zonas donde se localizaban los brotes. Dentro de los hallazgos se identificó la reserva del bosque de Galilea como un área de importancia, ya que albergaba una población considerable de primates. Según la literatura científica, especies como las martejas y los monos aulladores eran especialmente sensibles a esta enfermedad, lo cual sustentó la necesidad de incluir estos aspectos en la estrategia de vigilancia.
Según Sánchez, en noviembre y diciembre socializaron la guía con la Secretaría de Salud Departamental. «La ampliamos oficialmente, empezamos a crear una sensibilización para trabajar de manera articulada con esa dependencia, con las secretarías y los municipios donde hemos identificado como zona de riesgo Villarrica, Prado, Dolores, Purificación y Cunday», dijo.
Comentó la funcionaria que en enero del 2025, siguió la capacitación en municipios que identificaron con posible riesgo en los corredores biológicos, donde los primates podrían transitar. «Entonces fue aquí donde capacitamos los municipios de Armero, Espinal, Mariquita, Honda, y hemos venido realizando como estas capacitaciones en todos los diferentes municipios», agregó.
En febrero surge el primer brote en el sur, que es un brote diferente al del bosque de Galilea. «Vemos que la especie afectada en el sur es el mono aullador y empezamos a capacitar a los municipios del sur a instruirnos de qué hacer y qué quiere decir si encuentran un primate muerto», dijo.
También en febrero, ante un nuevo brote en el sur del departamento, se enfocaron en capacitar a municipios afectados por la presencia del mono aullador, y recolectaron el primer primate muerto confirmado por fiebre amarilla, tras análisis en el Instituto Nacional de Salud. Las muestras fueron tomadas en Purificación y Cunday.
Para abril, ya se habían reportado casos en Ataco, Planadas y nuevamente en Villarrica. “En Villarrica encontramos una barrera de contención, pero al volver a hallar primates muertos, entendimos que el virus circula nuevamente, probablemente por el ciclo reproductivo del vector”, explicó.
Actualmente tenemos 7 reportes en atajo de los cuales ya confirmados 5 son positivos y los 2 se encuentran en estudio en Chaparral tenemos 9 reportes al día de hoy de los cuales 5 ya son positivos para fiebre amarilla y 4 está en estudio quiero resaltar el trabajo que se ha realizado en Chaparral porque hoy tenemos confirmado un caso de humano con fiebre amarilla y en primates no humanos tenemos 5 son positivos y los dos se encuentran en estudio.
Qué hacer si se halla un primate muerto
Dentro de la guía la corporación para noviembre del año pasado hizo un flujograma y capacitó a todos los municipios,indicando puntualmente qué hacer, dónde llamar, con quién comunicarse, a quién dirigirse, para dar lineamientos sobre el sector ambiental en la fiebre amarilla.
Se definieron dos rutas:
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Reportar al municipio (alcaldía y secretaría de salud), quienes verifican y luego informan a Cortolima.
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Reportar directamente a Cortolima a través de la línea de atención a fauna silvestre.
“Una vez verificada la información, se coordina el acompañamiento técnico, toma de muestras, necropsia y envío al laboratorio departamental, que a su vez remite al Instituto Nacional de Salud”, detalló Sánchez
La funcionaria subrayó que Cortolima ha realizado capacitaciones constantes y un análisis epidemiológico para reducir los brotes. “La articulación con la Secretaría de Salud y los municipios ha sido clave. No ha sido fácil en otros departamentos, pero aquí ha sido posible”, valoró.
«En resumen a hoy tenemos un total de 23 casos en primates no humanos entre positivos a fiebre amarilla y sospechosos, de los cuales 13 ya son confirmados como positivos a fiebre amarilla por PCR y por inmunohistoquímica. Y en estudio tenemos 10, eso quiere decir que aún hay resultados que el Instituto Nacional de Salud está pendiente por entregar y otros que se encuentran en proceso de análisis de necropsia que están relacionados con los casos hallados el día sábado en el municipio de Chaparral», comentó.
Cortolima realizó un análisis bioecológico, que incluye un modelo de distribución para la especie más sensible que es el mono aullador. «Ese modelo nos permite identificar como una ruta de acción y priorizar los municipios que podrían estar en riesgo de acuerdo con esos corredores biológicos o a esa distribución de la especie», contó.
Los municipios por presencia de primates muertos confirmados y que se encontrarían en riesgo son los municipios de Chaparral, Ataco, Planadas, Purificación, Villarrica y Cunday.
Para la funcionaria, las «acciones en diciembre y en enero se orientaron hacia el norte porque como ustedes pueden ver existía como una priorización hacia el norte y porque existe una conexión entre el bosque de Galilea y la parte norte del departamento. Los municipios en alerta por la cercanía a los corredores biológicos y a la presencia de primates muertos, así no tengamos hoy puntualmente en esos municipios son San Antonio, Río Blanco, Roncesvalles, Coyaima, Natagaima, Cunday, Alpujarra, Dolores, Prado, Palocabildo, por el caso positivo que se encontró allí; Mariquita y Honda».
Es importante destacar que la corporación ha recopilado toda la información en un informe técnico-científico que integra tanto el trabajo práctico realizado en campo como la revisión de estudios y literatura científica. En este informe se analiza el comportamiento de la enfermedad y se plantean acciones concretas para proteger vidas humanas en este momento crítico.
Según se explicó, el informe «fue enviado al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y al Ministerio de Salud como aporte a la construcción de una política pública, dado que actualmente no existen directrices claras para el sector ambiental sobre cómo actuar ante una epizootia. De hecho, otras corporaciones del país, como la del Huila, han acudido a Cortolima buscando orientación, lo que demuestra la necesidad de contar con lineamientos claros y la relevancia de compartir este conocimiento técnico».
Recomendó primero para la comunidad, para los entes territoriales «que si hay presencia de un primate no humano muerto o agonizando o sospechoso evitar tener contacto directo con él, poder aislarlo y de alguna forma proteger el cuerpo mientras se realiza el reporte a la corporación porque pues también en campo existe depredación de estos cuerpos por el ciclo natural, el ciclo biológico».
Sánchez dio a conocer la línea de atención de fauna silvestre 318 632 2529 o a la Secretaría de Salud o a los municipios. «En caso de que sea posible hacerlo de esta forma, identificar la vereda, el predio, las fotos, las coordenadas y la persona que lo vio, el cual pueda realizar el acompañamiento porque estamos hablando de un ciclo selvático que son en la ruralidad, entonces necesitamos acompañamiento de las personas y utilizar elementos de protección, bata, guantes, tapabocas porque estamos hablando pues de un tema de contaminación», puntualizó.
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