
La representante a la Cámara y candidata liberal, Olga Beatriz González, aseguró que tras recorrer cerca del 80 % de los 47 municipios del Tolima, ha identificado problemáticas estructurales que afectan tanto las zonas urbanas como rurales del departamento.
Según explicó, en cada campaña política se realizan entre dos y tres recorridos completos por el territorio, lo que le ha permitido observar una tendencia preocupante: el envejecimiento del campo y la migración masiva de jóvenes hacia las ciudades. “Los municipios se están quedando solos. Los jóvenes se van porque no hay oportunidades laborales y el campo se está envejeciendo”, afirmó.
Mujeres, eje del campo tolimense
En su diagnóstico, González destacó el papel de las mujeres campesinas, a quienes calificó como el principal soporte de la producción agrícola.
“Hoy son las mujeres quienes están asumiendo la mayor carga del trabajo en el campo, cosechando café, recogiendo productos y sosteniendo la economía rural”, indicó.
Sin embargo, advirtió que esta realidad también refleja una falta de relevo generacional y políticas efectivas para fortalecer el empleo juvenil rural.
Saneamiento básico y hospitales: prioridades urbanas
En las cabeceras municipales, la dirigente señaló que el principal reclamo ciudadano gira en torno al acceso a agua potable, alcantarillado y saneamiento básico. A esto se suma la situación de hospitales y centros de salud, que aunque han tenido mejoras, aún presentan dificultades estructurales.
“El agua potable y el saneamiento básico son la base para el desarrollo. Si un municipio no tiene resuelto ese tema, es muy difícil que pueda atraer inversión o generar empleo”, sostuvo.
También mencionó problemas de infraestructura urbana como el deterioro de viviendas, calles y parques, así como la necesidad de nuevos proyectos habitacionales.
El desafío rural: vías, tecnología y comercialización
En el sector rural, González enfatizó que las vías terciarias en mal estado son uno de los principales obstáculos para la competitividad agropecuaria. La falta de conectividad digital, centros de acopio y planeación productiva también impacta directamente en los ingresos campesinos.
“Los intermediarios se quedan con gran parte de la producción porque no existen centros de acopio que regulen precios ni una organización que permita planificar qué y cuánto producir”, explicó.
Además, advirtió que muchas escuelas rurales y centros de salud presentan deterioro significativo, lo que limita el acceso a servicios básicos y educación en condiciones dignas.
Empleo juvenil, la mayor preocupación
Para la candidata liberal, el problema más grave en el Tolima es la falta de empleo para jóvenes, tanto en zonas urbanas como rurales. La ausencia de oportunidades laborales obliga a la migración y debilita el desarrollo regional.
“Sin empleo y sin servicios públicos adecuados, los municipios no pueden avanzar. El desarrollo empieza por garantizar condiciones básicas y oportunidades reales”, concluyó.
El diagnóstico expuesto por González plantea un panorama de retos estructurales que, según afirma, requieren políticas públicas integrales y una mayor articulación entre Nación, departamento y municipios.




