Tras 16 años de incertidumbre, hallan cinco cuerpos de desaparecidos en alta montaña del Tolima
Tras más de una década de incertidumbre, la Unidad de Búsqueda halló los restos de cuatro hombres y una mujer en la alta montaña de Rioblanco.

En un hecho que devuelve la esperanza a varias familias colombianas, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) logró la recuperación de cinco estructuras óseas en una zona de alta montaña en el municipio de Rioblanco, al sur del Tolima. Los restos arqueológicos corresponden a cuatro hombres y una mujer, quienes habrían fallecido entre los años 2010 y 2014 en el marco del conflicto armado interno.
Este importante hallazgo fue el resultado directo de la información aportada por los habitantes de las comunidades rurales de la región. Tras un riguroso proceso de diálogo, sensibilización y construcción de confianza con la UBPD, los lugareños permitieron la ubicación exacta de dos sitios de interés forense. Ambos puntos se encuentran localizados en el área protegida del Parque Nacional Natural Gloria Valencia de Castaño.
De acuerdo con los datos recopilados por la UBPD, cuatro de las personas recuperadas eran jóvenes de la misma región que resultaron vinculados al conflicto armado desde temprana edad. Las investigaciones preliminares indican que tres de ellos, identificados como Andrés, José y Enrique, habrían fallecido debido a la explosión y manipulación de minas antipersonal y municiones sin detonar. Por su parte, los casos de Fabián y Paola corresponden a desapariciones ocurridas durante los años de mayor intensidad de la violencia en el sur del departamento.
Representantes del organismo señalaron que este proceso constituye un importante avance en la búsqueda de personas desaparecidas en Colombia y abre la posibilidad de brindar respuestas concretas a cinco familias que durante más de una década esperaron conocer el paradero de sus seres queridos.
Finalmente, los cuerpos recuperados ya fueron trasladados a las instalaciones del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde se llevarán a cabo los análisis antropológicos y las pruebas de ADN necesarias para confirmar científicamente sus identidades. Una vez concluidos los dictámenes periciales, se procederá a coordinar la entrega digna de los restos a sus respectivos familiares, cerrando así un doloroso ciclo de incertidumbre.




