“Yo fui la que la crié”: madre pide recuperar a su hija de 9 años y denuncia que lleva dos meses sin poder verla
Erika Fernanda Chéverri Cuéllar asegura que atraviesa una difícil situación luego de que el padre de su hija, quien según su relato estuvo ausente durante gran parte de la vida de la menor, reapareciera cuando la niña tenía 8 años y posteriormente se quedara con su custodia.

La mujer afirma que desde hace dos meses no puede ver a su hija y pide que se escuche la voz de la menor dentro del proceso.
Según el relato de Erika, el padre de la niña estuvo ausente desde que ella tenía aproximadamente dos meses de nacida y no habría respondido por ella durante varios años. Sin embargo, cuando la menor tenía 8 años, el hombre habría retomado el contacto y le pidió a la madre permiso para llevarla a compartir con su familia en el municipio del Valle de San Juan.
La madre asegura que aceptó permitir el encuentro porque nunca quiso impedir que su hija tuviera relación con su padre y su familia.
“Yo no quise ser egoísta, yo quise que él compartiera con ella y él se la llevó”, manifestó Erika.
A partir de ese momento, según su versión, comenzó un proceso ante las autoridades de familia. La mujer afirma que inicialmente la custodia habría quedado en manos del padre, posteriormente pasó a su madre y que incluso se realizó un acuerdo ante notaría mediante el cual ella volvió a hacerse cargo de la niña.
Sin embargo, asegura que posteriormente el padre volvió a quedarse con la menor y que, pese a que existían acuerdos sobre las visitas, actualmente lleva aproximadamente dos meses sin poder verla.
Erika cuestiona las decisiones adoptadas durante el proceso y considera que la menor no ha sido escuchada de manera suficiente. Asegura que mantiene comunicación telefónica con su hija y que la niña le habría manifestado que no quiere permanecer en ese lugar y que siente miedo.
Más noticias: De la solidaridad por el sismo a la primera fila contra los incendios: el trabajo del Comité Ambiental en Ibagué
“Ella me dice que no quiere estar allá y ella tiene mucho miedo. Yo hablo con ella por celular y ella tiembla del miedo”, relató.
La madre también reconoce que tuvo un conflicto con el padre de la menor, pero niega haberlo agredido psicológicamente como, según afirma, se habría señalado dentro del proceso.
Ahora, Erika busca orientación y acompañamiento para continuar el proceso y lograr que se revise nuevamente la situación de su hija, especialmente porque considera fundamental que la menor sea escuchada y que se tenga en cuenta el vínculo que ha mantenido con ella durante sus nueve años de vida.
“Que por favor, esto se haga justicia, porque la niña tiene que estar conmigo porque yo fui la que la crié, yo fui la que estuve con ella”, sostuvo.
La mujer, quien además tiene seis meses de embarazo, asegura que cuenta con el respaldo de su pareja y de su familia para continuar buscando una solución por la vía institucional.
Mientras espera que las autoridades revisen su caso, Erika envió un mensaje a su hija: “La amo mucho y la extraño”.
También hizo un llamado al padre de la menor para que tenga en cuenta la historia de la niña y el vínculo que ella ha construido con su madre.
“Que por favor caiga en cuenta que nunca estuvo y ahorita que está grande, entonces se quiere quedar con ella”, expresó.
La madre insiste en que su intención nunca fue impedir la relación entre padre e hija y que, por el contrario, fue ella quien permitió inicialmente que ambos compartieran. Ahora pide que las autoridades competentes revisen el caso, garanticen los derechos de la menor y, especialmente, escuchen su propia voz antes de tomar decisiones definitivas sobre su custodia y bienestar.





