El problema ambiental de las llantas

Las llantas usadas no son catalogadas como residuos peligrosos, sin embargo, debido a la dificultad que tiene para su degradación, el tiempo que esto toma y el tamaño son residuos especiales que necesitan un manejo especial.
El Ministerio de Ambiente lidera un programa de posconsumo que va dirigido a los fabricantes quienes deben asumir su responsabilidad con el medioambiente. Por lo cual, se han comenzado a crear normas que los obligan a mitigar el impacto de los productos que ofrecen.
Las llantas no pueden ser recogidas por los operadores de aseo ni ser llevadas a un relleno sanitario, por esto en el año 2010 el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial firmó la resolución 1457, en la que obliga a los productores y comercializadores de neumáticos a encargarse de crear sistemas de recolección selectiva y gestión ambiental.
El proceso de reciclaje de neumáticos es de vital importancia ya que el proceso de degradación natural de la llanta puede superar los 250 años. Además de los problemas de contaminación ambiental y del humo que produce la quema de neumáticos, el almacenamiento de llantas trae consigo una serie de enfermedades y plagas transmitidas por roedores e insectos que viven en estos vertederos.
Muchos de estos desechos especiales contienen sustancias peligrosas que pueden causar grandes problemas al ambiente y la salud si se desechan en sitios de disposición sin control, además muchos de estos productos contienen importantes recursos que se perderán en caso de no ser recuperados.
Actualmente se adelantan en diferentes departamentos de Colombia la recolección de llantas por medio de diferentes empresas o se realizan jornadas para el mismo fin a través de las corporaciones ambientales, sin embargo, reutilizar en casa también resulta una buena opción.




