
Hace pocos minutos en el centro de Girardot, un caballo que transportaba una carreta, inició un recorrido apresurado, posiblemente asustado, generando daños a varios vehículos que se encontraban en la vía.
Este es un nuevo hecho de maltrato animal, toda vez que este tipo de prácticas con caballos ha sido restringido a nivel nacional, por las afectaciones que sufren debido a las cargas que son ubicadas por sus dueños.


Cada año, la lista de accidentes que involucran caballos que tiran de carruajes se incrementa, y ellos continúan soportando dolor y sufrimiento debido a esta práctica obsoleta.

Los caballos son extremadamente sensibles a ruidos fuertes y sonidos inesperados y las bulliciosas calles, por ende, muchos han resultado lesionados gravemente, algunas heridas terminan siendo fatales.




