El lucrativo negocio de inmigrantes
Hace unos días recibí una comunicación de un habitante del pacífico colombiano en la que manifestaba que la presencia de extranjeros en esa zona se viene incrementando durante los últimos años y no es precisamente por el aumento del turismo, gracias a campañas publicitarias, o por el atractivo de las playas y los paisajes que ofrece ese paradisíaco territorio.
La verdad es que esta situación antes que generar ingresos o bienestar para las olvidadas poblaciones de la región pacífica, causa preocupación por la inseguridad que conlleva, ante la masiva presencia de organizaciones de delincuencia que ofrecen oportunidades para los inmigrantes que quieren llegar a los Estados Unidos y Europa, haciendo de Colombia una ruta de paso para conseguir ese propósito.
Desde comienzos del presente siglo las autoridades advirtieron sobre la presencia de foráneos que llegaban al país como lugar de tránsito para acceder a Norteamérica, pero parece que los operativos de las autoridades fueron insuficientes para acabar con este fenómeno, que se convirtió en una actividad comercial que lucra a bandas de delincuencia, como el Clan del Golfo, que se apoderan de las rutas y regulan el comercio que se origina con esas acciones ilegales.
Estas estructuras ofrecen paquetes con costos millonarios que alcanzan cifras inimaginables, de acuerdo con Migración Colombia podrían superar los cien millones de pesos para todo el recorrido. Cuando llegan al territorio nacional son llevados hacia las fronteras, especialmente con Panamá, y luego por vías clandestinas se dirigen hacia Estados Unidos o Canadá.
Colombia por su ubicación geográfica se convirtió en un destino apetecido por personas de países como Cuba, Ecuador, China, India, Pakistán o naciones de África, pero además por el acceso a sus fronteras y la facilidad de locomoción.
Esta realidad no es nueva, ha sido objeto de varias denuncias que motivaron investigaciones por parte de la Fiscalía y operaciones de la Fuerza Pública que logró la captura de varias personas involucradas en el negocio, ninguna de ellas de los cabecillas que las lideran. La ofensiva anunciada por las autoridades no contrarrestó el mal, antes que cambiar el escenario el problema se aumentó.
Según datos revelados por Interpol de cerca de nueve mil extranjeros que llegaban a Colombia de manera ilícita para hacer tránsito a otros países, en solo tres años pasamos a treinta y cuatro mil, reflejo de la gravedad del asunto.
Es crítica la situación de los inmigrantes que sufren el abuso de quienes se ofrecen como guías y a los que pagan altas sumas de dinero. Tienen que soportar condiciones inhumanas mientras logran continuar su recorrido, espera que puede tardar incluso meses. Pero más crítica es la problemática de los pobladores de las localidades utilizadas por la delincuencia quienes tienen que padecer la inseguridad que esta situación origina, además del incremento de la presencia de esas bandas que los hacen vivir en un ambiente de intimidación.
Ese fue el mensaje de la comunicación que recibí, el temor de habitantes del pacífico donde la presencia de las organizaciones ilegales es cada vez mayor. Aspiraban que con el proceso de paz tendrían un respiro en el asedio que sufrieron durante muchos años por la presencia de las Farc, pero otros fenómenos de delincuencia brotan al amparo del negocio con los inmigrantes.
@WilsonRuizO
