
En un trágico suceso que ha dejado consternada a la comunidad, un hombre identificado como Mario Patiño Aguirre y su hijo, Jhon Mario Patiño, de tan solo 12 años, fueron asesinados en un ataque sicarial en el norte de Armenia. El hecho ocurrió en la noche del lunes frente al establecimiento Pan y Miel, ubicado en la avenida Centenario, una concurrida zona de la ciudad.
Según las primeras versiones, Mario Patiño, quien residía en Ibagué, Tolima, se encontraba en Armenia por motivos personales junto a su hijo. Ambos fueron atacados por hombres armados que abrieron fuego contra ellos mientras se encontraban en la parte externa del establecimiento. Las víctimas no lograron sobrevivir a la gravedad de las heridas y fallecieron en el lugar de los hechos, lo que generó pánico entre las personas presentes en el sector.
**Antecedentes y primeras investigaciones**
El reporte preliminar de las autoridades reveló que Mario Patiño Aguirre, de 45 años, tenía un extenso prontuario en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA). Según la información de la Policía Nacional, acumulaba 25 anotaciones, de las cuales 11 eran como indiciado, por delitos como porte ilegal de armas de fuego, violencia intrafamiliar, lesiones personales, falso testimonio, uso de documento falso, contrabando y omisión del agente retenedor.
Uniformados de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) asumieron los actos urgentes en el sitio del ataque. Entre las diligencias realizadas se encuentran la búsqueda de elementos probatorios, entrevistas a testigos, y la revisión de cámaras de seguridad cercanas, con el objetivo de identificar a los responsables del hecho.
**Reacciones de la comunidad**
El doble homicidio ha causado una ola de indignación y miedo entre los habitantes de Armenia, quienes lamentan la creciente inseguridad en la ciudad. Líderes comunitarios y ciudadanos exigen acciones concretas por parte de las autoridades locales para prevenir este tipo de actos de violencia.
Por su parte, la Policía Nacional afirmó que intensificará las investigaciones para esclarecer los móviles del ataque y dar con los responsables. «Estos hechos no quedarán en la impunidad. Estamos comprometidos en garantizar justicia y seguridad para la comunidad», señaló un vocero de la institución.
Mientras las investigaciones avanzan, el sector donde ocurrió el crimen permanece bajo estricta vigilancia policial, con el propósito de restablecer la tranquilidad entre los residentes y comerciantes de la zona.




