
Una radiografía de lo que está sucediendo en el sector constructor en el departamento hizo el presidente ejecutivo de Camacol Tolima, Veliz Alfonso Mejía, tras los cambios en las reglas de los subsidios de vivienda del actual gobierno.
«Infortunadamente, ninguno de nosotros imaginó que esto pudiera suceder. El programa de vivienda más exitoso en Colombia se llamaba Mi Casa Ya. De hecho, varios gobiernos pasaron sin siquiera cambiarle el nombre y continuaron con el programa debido a su éxito», contó el dirigente gremial que acogerá este viernes la 42 asamblea de Camacol y que tiene como invitado al doctor Guillermo Herrera, presidente nacional.
No hubo transición
El directivo de Camacol explicó que “este gobierno quiso cambiar unas reglas de juego, quiso hacer unas cosas que pienso que el espíritu inicialmente era bueno, pero los mecanismos fueron muy malos. Me explico: Ellos quisieron decir que los subsidios se concentraban en las grandes ciudades y que la gente con menos recursos, no se les daba nada. Y entonces pararon el tema y cambiaron la regla de juego y, digamos, que sisbenizaron el tema”,
“El primer gran error es que no hubo una transición”, manifestó. Dijo que las personas venían juiciosas ahorrando durante dos años o más y cuando llega el “día de la quema”, les dijeron: usted no califica para subsidio, porque gana de 0 a 4 salarios mínimos . Sin subsidio, la gente entonces dice ya no puedo.
Uno de los temas fue el subsidio para la cuota inicial, que representaba entre 20 y 30 salarios mínimos. “Y entonces usted de dónde lo saca. Y en diciembre que pasó fue la cereza al pastel, por temas de déficit fiscal, no se pueden apalancar los subsidios a la tasa de interés. El programa Mi Casa Ya estaba bien planteado”, anotó.
Mencionó que luego de esto en los pre aprobados, el banco le dice usted tiene que pagar tanto, pero clausurado el subsidio a la tasa, suben un 40%. “La gente en su presupuesto, no tiene cómo pagar. Se echan para atrás y volvemos a eso, y se vuelve un problema entre el banco, el cliente y el constructor, que dice, usted no me cumplió, y el cliente dice yo no le cumplí porque no quise, porque me acabó la regla de juego”, dijo.
Puso como ejemplo un edificio de 100 apartamentos, que en punto de equilibrio ya habían vendido 80% y de un día a otro el 50% se le cayó, 40 apartamentos: “Entonces usted ya quedó con un crédito constructor, con un edificio casi que terminado y sin vender, porque justamente se le fue porque ya no tiene por las condiciones que el gobierno planteó diferentes, ya no tienen cómo financiar una vivienda. El tema es dramático para todo el mundo”.
Recordó que normalmente los contratos de compra y compraventa tienen unas cláusulas sancionatorias, que a veces son costosas. “Yo sé que hay constructores que fueron conscientes y dijeron, no, mire, no fue culpa suya, entonces tranquilos, miramos qué hacemos, o le doy un plazo y consigas la plata prestada por otro lado, porque digamos al constructor tampoco le conviene deshacer el negocio, porque el negocio que deshaga es un negocio que toca volver a hacer y eso hoy en día es muy galletudo”, opinó Mejía.
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Disminuyen empleos en la construcción
“Las ventas obviamente han disminuido considerablemente, las iniciaciones que es lo que más le importa al sistema económico es lo que también ha disminuido”, sostuvo.
El directivo de Camacol manifestó que “cuando se inicia un proyecto, se empieza a generar mano de obra directa, director de obra, residentes de obra, maestros, oficiales, ayudantes, mano obra no calificada, y los proveedores. Las ferreterías se mueven, se mueven los grandes distribuidores, cuando usted ya está próximo a la escritura ya se mueven las notarías, la oficina de registros de instrumentos públicos, o sea, es un encadenamiento muy grande, y por eso decimos que este sector jalona 34 subsectores de la economía”.
“Varios ferreteros me han dicho, Vélez, ya cerré una sucursal, estoy sacando gente, estoy vendiendo el 40% de lo que vendí el año pasado”, contó.
“El impacto macroeconómico ha sido violento para todo el país, no solamente para el Tolima”, agregó.
Sobre si esto causa desempleo, Mejía indicó que esto sucede porque se frenaron las ventas. Y puso como ejemplo: cuando usted empieza a pre vender, todo ya está a través de fiduciarias, y entonces usted hace un convenio, cuando se lleve el 70% de apartamentos hay punto de equilibrio para comenzar la obra.
“En ese momento la fiduciaria coge todos sus ahorritos, los une y se los entrega al constructor para que inicie. Usted va a hacer los 100 apartamentos, ya hizo toda la estructura, va a mampostear en los 80, y empiezan los desistimientos porque cambiaron las condiciones. Y ya tiene construido, ¿qué pasa? Se enredó, y como ya hay menos ventas, entonces los constructores están iniciando menos obras y no necesitan mano de obra no calificada”, sostuvo.
“El volumen de trabajo disminuyó; es un drama para las familias que dependen de unas personas que trabajan en la construcción y pareciera que eso no se diera en cuenta en el gobierno central. No, se lo están calculando. No lo dimensionan”, mencionó.
El gobierno está ahora dando los mejoramientos, “hay casas que no tienen piso, pintura y eso no es malo, y de hecho en el gobierno pasado Duque también lo hizo. Sí se pueden hacer mejoramientos, pero por hacerlos no me tiro Mi Casa Ya”.
Veliz Mejía dijo que en los municipios de categoría 4, 5 y 6 no se hacen obras, porque no hay empresas de servicios públicos.”Cuando usted va a hacer una obra, digamos en legalidad, de alguna forma, tiene que sacar una licencia de construcción y un acondicionamiento para que usted, un curador, o en este caso, son municipios que no tienen curaduría, sino se le trae la declaración, le entregue la licencia, usted debe suministrar o entregar la disponibilidad de servicios públicos.Y si el municipio no tiene ESP, entonces no van a poder hacer”.
Recomendó al gobierno inventarse otro programa. “ La gente que está en pobreza absoluta, reconozco que claro que necesitan, necesitan una ayuda inmensa. Santos, por ejemplo, tuvo el programa de la vivienda gratuita, las Vipas y las viviendas gratuitas”.
“No ayudó a los más pobres y se tiró Mi Casa Ya”, anotó Mejía.
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