ColumnistasJuan Manuel Díaz

A todo honor, todo don Gabriel

Por: @DiazJuanMan

Todos hablan de él y lo han calificado en muchas ocasiones de formas poco amables que no pienso repetir aquí, pero no son tantos quienes han tenido la oportunidad de conocer de cerca al máximo accionista del Deportes Tolima, y quizás el hombre más importante en la historia del deporte del departamento: Gabriel Camargo Salamanca.

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Es cierto que el Senador, como todavía lo llaman algunos, tiene un carácter fuerte y que incluso lo ha llevado a cometer imprudencias, como aquella relacionada con el fútbol femenino en 2018, pero hoy por hoy, no solo el público tolimense, sino el país en general, le profesa un profundo respeto a don Gabriel, por lo que ha hecho por el club pijao. Y es que no es para menos, decenas de finales, semifinales, cuadrangulares, participaciones en copa, en fin, un gran número de alegrías para el otrora Tolimita.

La crisis de la ética en Colombia

Camargo, hoy con el peso de los años encima, a puesto en su hijo César Camargo, la confianza para que lleve las riendas, y sí que lo han hecho bien entre ambos. En menos de nada, el Deportes Tolima alcanzó la segunda estrella, luego la tercera, y consiguió tener un equipo de peso el cual se ganó el respeto de sus rivales, sin importar que algunos se fueran como es el caso de Montero y Campaz, pues rápidamente llegaron otros jugadores que llenaron esos vacíos. Hoy estamos adportas de una nueva final con un equipo de respeto y que tiene buen juego.

Llegó diciembre con su alegría

Anderson Plata, Juan Fernando Caicedo, Junior Hernández, y el caso más especial: William Cuesta, quien no debería ser sustituido por ningún extranjero, llevarán al Tolima una vez más a la final, de la mano del siempre querido y aplaudido Hernán Torres, y es muy probable que llegue la cuarta. Ese cuentico de que don Gabriel vendía las finales quedó en el pasado, y que para él vale más la plata que cualquier cosa. Es obvio que como negociante que es, Camargo tenga sus intereses, es normal, pero no puede volver a quedar duda de su honorabilidad y amor por el vinotinto y oro.

Volvamos al Cañón

No creo que el Estadio Murillo Toro deba llamarse Gabriel Camargo como propusieron algunos, pero lo que sí creo, es que don Gabriel merece un homenaje en vida, y estamos a tiempo los que amamos al Tolima, de hacerlo, proponerlo, y ejecutarlo.

Larga vida a don Gabriel y muchos éxitos al Tolima frente a Alianza para sellar el paso a una nueva final. ¡Por favor llenemos el Murillo.

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