Los beneficios del nuevo acuerdo entre el IBAL y el sector de La Miel
El acuerdo alcanzado contempla la regularización de las acometidas y matrículas de los usuarios, junto con el compromiso institucional de realizar una revisión técnica exhaustiva de las líneas de conducción y distribución para optimizar el sistema y garantizar la estabilidad del suministro a largo plazo

El IBAL ha logrado la normalización total del suministro de agua potable en el sector de La Miel, tras un proceso de diálogo y trabajo conjunto con los residentes de la zona.
Esta intervención técnica y social garantiza que actualmente la comunidad cuente con el servicio al 100% de su capacidad, resolviendo de manera efectiva las interrupciones que venían afectando la calidad de vida de los habitantes del sector.
La recuperación del sistema fue posible gracias al desarrollo de diversas mesas de trabajo directamente en el territorio, donde los funcionarios escucharon las inquietudes de los ciudadanos.
Este enfoque colaborativo permitió no solo restablecer el flujo inmediato del líquido, sino también alcanzar un acuerdo fundamental para la normalización de las acometidas y la infraestructura hidráulica en esta zona de la ciudad.
Dentro de las acciones técnicas prioritarias, se encuentra un compromiso de seguimiento para optimizar la red de distribución, enfocándose en eliminar bombeos innecesarios.
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El diagnóstico inicial reveló que los tanques de almacenamiento actuales son demasiado grandes, lo cual no permite una compensación adecuada del sistema; por ello, se adelantarán acciones de mejora para equilibrar la presión y el flujo hídrico.
Un componente esencial del plan de acción es la regularización de los usuarios que actualmente no están formalizados ante la empresa de acueducto.
El IBAL adelantará gestiones conjuntas para que las viviendas que carecen de matrícula puedan legalizar su situación, asegurando que los cumplimientos de los registros sean efectivos y que cada conexión cumpla con los estándares técnicos requeridos.
Para garantizar la estabilidad del servicio a largo plazo, se ha pactado una revisión exhaustiva de toda la línea de conducción, que se extiende desde el sector de la Fiscalía hasta La Miel.
Este diagnóstico detallado no se limitará a las líneas externas, sino que incluirá una inspección de las redes internas para identificar vulnerabilidades y prevenir que se repitan las fallas que afectaron recientemente a la comunidad.
Finalmente, los representantes de la comunidad han confirmado la llegada efectiva del recurso hídrico a sus hogares, lo que permitió el levantamiento de las jornadas de concertación.
El proceso ha quedado respaldado mediante la firma de un acta de compromiso, donde la institución se responsabiliza de mantener una vigilancia técnica constante sobre la tubería para asegurar la continuidad del servicio de agua potable.




