Alcalde de San Antonio lidera gestión ante el gobierno electo para destrabar la vía Rovira – Roncesvalles
El alcalde de San Antonio, José Dayler Lasso Mosquera, urgió al nuevo gobierno nacional destrabar el proyecto vial Rovira - Roncesvalles, una obra clave de 40 mil millones de pesos que busca conectar la región y que frena por falta de aval sectorial.

Ante la reunión convocada junto a la gobernadora para escuchar al presidente electo, los mandatarios locales del Tolima acuden con un trabajo previo de consolidación de proyectos radicados en el gobierno nacional que ya cuentan con un avance en etapa tres. Este esfuerzo técnico se ha venido trabajando con antelación junto a cada uno de los municipios y estructurado por regiones como el norte, centro, suroriente y sur del departamento.
En representación del sur del Tolima, el alcalde de Chaparral asumirá la vocería para exponer aquellas iniciativas de impacto regional. El objetivo central es lograr que el gobierno entrante ayude a desentrabar proyectos estratégicos que ya poseen recursos pero requieren avales sectoriales, así como aquellos que necesitan que el nuevo mandatario evalúe su financiación.
En el caso particular del municipio de San Antonio, la máxima prioridad de su administración es destrabar el proyecto de inversión para la vía Rovira – Roncesvalles – San Antonio. Esta importante obra de infraestructura y pavimentación cuenta con un presupuesto que oscila en los 40 mil millones de pesos, e incluye la ejecución de obras de arte en varios sectores intermedios.
El proyecto vial ya cuenta con claridad presupuestal y labores de articulación previas, pero se ha encontrado con el obstáculo de la falta del aval sectorial correspondiente. Según explicó la administración local, aunque el proceso contempla subsanaciones que corresponden a la Gobernación del Tolima, el principal freno ha radicado en que el gobierno saliente no brindó el eco necesario para sacar adelante dicho trámite.
Adicionalmente, el mandatario destacó que este plan contempla recursos provenientes de la propia gobernación departamental, los cuales continúan a la espera de destrabarse a nivel nacional. La expectativa se centra ahora en que la nueva administración central permita superar este cuello de botella institucional y avanzar en la conectividad vial de la región.




