Así funciona el Comité Departamental de Seguridad Vial que está transformando el Tolima
El Tolima avanza hacia una nueva etapa en la gestión y prevención de siniestros viales gracias al Comité Departamental de Seguridad Vial, una herramienta que ha permitido articular entidades municipales, departamentales y nacionales en favor de la movilidad segura.

Su estructura, basada en una división estratégica del territorio en cinco zonas, está permitiendo un control más real, inmediato y efectivo de lo que ocurre sobre las vías del departamento.
Miguel Bermúdez, director de Tránsito y Transporte del Tolima, explicó que este avance no es improvisado: responde a la implementación de la Política Pública del Plan Departamental de Seguridad Vial, construida a partir de un estudio técnico realizado en el gobierno anterior y alineada con el Plan Nacional de Seguridad Vial del gobierno del presidente Gustavo Petro. Esta hoja de ruta contempla acciones, innovación, control y pedagogía proyectadas hasta el año 2034.
Del papel a la acción: nace el Comité Departamental de Seguridad Vial
El estudio confirmó la necesidad de adoptar una política unificada que permitiera intervenir el territorio de manera integral. Dentro de esta política se creó el Comité Departamental de Seguridad Vial, un organismo que, por norma, debe reunirse una vez al año en los primeros tres meses. Sin embargo, desde la Secretaría de Tránsito se advirtió que reunirse anualmente era insuficiente para un departamento con cifras preocupantes de siniestralidad.
“Para poder tener resultados toca medirlos a diario, toca estar con los pies en el territorio de manera permanente”, afirmó Bermúdez.
Por eso, se propuso a la gobernadora la creación de cinco subcomités territoriales que permitieran seguimiento constante, reuniones cada dos meses y presencia permanente en las zonas más críticas. Esta estrategia permitió dividir el Tolima de manera operativa, funcional y acorde con los corredores viales que conectan al departamento con Caldas, Quindío, Huila y Cundinamarca.
Los siete pilares que orientan el plan
Los subcomités no operan de forma improvisada. Trabajan bajo los siete pilares establecidos por la política pública nacional:
- Regulación
- Control y vigilancia
- Pedagogía y prevención
- Plan de continuidad operativa
- Atención a víctimas
- Investigación de accidentes
- Innovación y tecnología
“Los siete pilares no son un invento nuestro; es la política pública del Estado aterrizada al departamento”, aclaró Bermúdez.
Cada dos meses los subcomités se reúnen, analizan cifras, comportamientos, situaciones críticas y actualizan planes de acción a corto plazo. Esto permite evaluar avances de manera real y no anual.
Una de las mayores innovaciones: protocolos de atención por cada vía
Uno de los avances más significativos es la creación de protocolos de atención diferenciados por zona y por corredor vial.
Antes no existían rutas claras sobre a quién llamar en caso de un siniestro en un punto específico del departamento. Hoy, cada una de las cinco zonas cuenta con una red articulada de autoridades, concesionarios, cuadrantes viales, inspectores y organismos de socorro.
“Tenemos protocolos de atención de siniestros por cada vía. Sabemos a quién llamar por cada una de las cinco zonas”, subrayó el director.
Las cinco zonas del Tolima: una división estratégica
1. Zona del paso a la cordillera: Ibagué – Cajamarca – Calarcá
Es uno de los corredores más importantes del país, donde confluyen la Policía de Tránsito de Tolima y Quindío, Invías de ambos departamentos, la alcaldía de Calarcá, la alcaldía de Cajamarca, el operador vial de la vía Calarcá–Cajamarca y el concesionario APP GICA, encargado del tramo Ibagué–Cajamarca.
El Ministerio de Transporte preside este subcomité, y la Secretaría de Tránsito del Tolima actúa como Secretaría Técnica.
Esta zona atiende desafíos como el alto flujo de carga pesada, riesgos por invierno, obras en túneles y pasos de montaña.
2. Corredor Sur: Espinal – Natagaima y conexión con Huila
Aquí participan municipios como Espinal, Guamo, Saldaña, Purificación, Dolores, Alpujarra, Ataco y Planadas.
No solo incluye la vía nacional, sino todas las rutas que conectan a las poblaciones del sur del Tolima. Se articulan inspectores de Policía, inspectores de Tránsito, cuadrantes viales y el operador de Invías responsable del corredor Guamo–Chaparral.
La articulación con la concesionaria vial del Huila permite trabajar como una sola región.
3. Corredor Oriente: Espinal – Melgar – Cunday – Carmen de Apicalá – Ibagué
Este corredor, uno de los más turísticos del centro del país, conecta también con Fusagasugá y Tocaima (Cundinamarca).
Aquí participan las terminales de transporte de Ibagué, Melgar y Espinal, lo que facilita la coordinación operativa cuando hay alta demanda de viajeros, puentes festivos o temporadas críticas.
4. Corredor Norte: Ibagué – Alvarado – Venadillo – Fresno – Honda
Incluye todos los municipios del norte, excepto los que hacen parte de la cordillera.
Este corredor articula autoridades municipales, cuadrantes viales, operadores de vías y autoridades de tránsito para intervenir un eje que concentra gran movilidad interdepartamental hacia Antioquia, Cundinamarca y Caldas.
5. Corredor Nevados: Líbano – Murillo – Villahermosa – Casablanca – La Esperanza
Este corredor cubre la zona montañosa y los límites con Caldas.
Se articula con la Gobernación de Caldas, la Policía de Carreteras de ambos departamentos y los agentes de tránsito de Villamaría.
Aquí se trabaja mediante un Puesto de Mando Unificado permanente.
“Coordinamos un cuadrante vial de Caldas y uno del Tolima para regular puntos críticos en la cordillera y garantizar la movilidad en eventos como las fiestas de Riosucio o la Feria de Manizales”, explicó Bermúdez.
Planeación anticipada y trabajo interdepartamental
Una de las fortalezas del sistema es la capacidad de anticiparse a fechas especiales, festivos, grandes afluencias turísticas o celebraciones locales que impactan la movilidad.
Cada subcomité sabe con antelación cuándo deben redoblar vigilancia, activar protocolos, desplegar unidades de Policía o reforzar pedagogía en puntos críticos.
Un modelo que comienza a dar resultados
La estructura de cinco subcomités, la aplicación rigurosa de los siete pilares y la creación de protocolos específicos ha permitido una mejor reacción y coordinación en la atención de siniestros viales.
El Tolima ahora opera con un mapa claro de responsabilidades, contactos, rutas, riesgos y acciones de prevención.
Según Bermúdez, este modelo no solo organiza el territorio, sino que permite decisiones más rápidas basadas en evidencia y proyección constante.




