¿Ceder o no ceder ante la rabieta de un niño?

La respuesta generalizada que encontramos incluso en revistas para padres, libros de crianza o en profesionales que trabajan con niños es la siguiente:
NUNCA PUEDES CEDER ANTE UNA RABIETA, SI LO HACES UNA SOLA VEZ TENDRÁS QUE HACERLO POR SIEMPRE Y TUS HIJOS TE PERDERÁN EL RESPETO, PUES APRENDERÁN QUE ERES DÉBIL Y QUE LAS PROTESTAS O LAS LAGRIMAS LES VAN A PERMITIR SALIRSE CON LA SUYA.
Y las recomendaciones que muchos “expertos” dan sobre cómo actuar ante una protesta infantil son las siguientes:
– Aléjate hacia el otro extremo de la casa si eres de los que sufren viendo llorar a su hijo.
– Tienes que parecer impasible mientras dura la protesta.
La verdad siempre me ha llamado la atención esa capacidad que los adultos tenemos para creer en verdades absolutas en temas de niños.
Mi visión sobre las rabietas en los niños es muy diferente. Una rabieta es simplemente una protesta enérgica que ocurre cuando un niño no está de acuerdo con nuestra decisión pues considera que estamos vulnerando sus deseos y sus opiniones.
Estoy completamente de acuerdo en que si un papá o una mamá se encuentra plenamente seguro de que algo es gravemente perjudicial para su hijo, no puede ceder ante una rabieta ni ante mil, sin embargo, también sé que los adultos estamos lejos de ser perfectos y que es posible que la rabieta sea completamente justificada pues sencillamente nos pudimos equivocar en nuestra decisión y en ese caso también creo que, ES MUY IMPORTANTE SABER QUE SI NOS DAMOS CUENTA QUE NOS EQUIVOCAMOS CON LA DECISIÓN QUE PRODUJO LA RABIETA, LO RECONOZCAMOS RÁPIDO Y CON ELEGANCIA, COMO LO HARÍAMOS CON UN ADULTO, OFRECIENDO DISCULPAS Y REPARANDO EL DAÑO. CEDER CON NUESTROS HIJOS TAMBIÉN ES UN ACTO DE RESPONSABILIDAD Y DE GRANDEZA.
Un jefe o un mandatario que tenga como política el no ceder jamás ante los reclamos de sus empleados o de sus ciudadanos y que en su lugar se aleje en silencio al otro extremo de la sala y permanezca impasible mientras dura la huelga o la protesta es considerado tirano, arbitrario y prepotente.
¿Por qué entonces se ve como una virtud en los padres lo que en otra figura de autoridad es considerado detestable?.
Y ojo mamitas y papitos, reitero, NO ESTOY DICIENDO QUE LOS PADRES DEBAN CEDER ANTE CUALQUIER RABIETA, lo que estoy diciendo es que en la crianza, como en la vida misma no hay respuestas absolutas, siempre la decisión en cada caso depende las circunstancias específicas de cada caso, circunstancias que como padres debemos evaluar atentamente.
Ahora, si a pesar de haber revaluado, decidiste mantenerte en tu posición y no ceder, hazlo sin gritos, sin ofensas y sin humillarlo porque tú tienes el poder y tu niño o tu niña simplemente tiene que obedecer. Recuerda que como tú lo trates él aprenderá a tratarse a sí mismo y a tratar a los demás.
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PSICÓLOGA MÓNICA TRIANA

