ColumnistasGustavo Álvarez Gardeazábal

Coleccionando errores

Crónica 311 de Gardeazábal

Podría uno conseguirse un rosario de lágrimas de San Pedro, de los que fabricaban de pepas de chambimbe y vendían benditos los redentoristas en la basílica del Milagroso de Buga, y no daría abasto para acumular los errores en que una y otra vez insiste en caer este gobierno. Lo que ha pasado con el director de la DIAN, el doctor Junco, resalta frente a la actuación contra el coronel Bayona, el destituido director de la ya famosa Escuela de Policía  de Tuluá.

Mientras al doctor Junco, pese a la gravedad y consecuencias que puede acarrearle haber abierto una cuenta en Delaware para capar impuestos ,ahí lo tienen revestido de la gloria de los inmarcesibles, contestando presuntamente cuestionarios a la Procuraduría  y cubierto con todos los derechos que da el debido proceso. Obviamente sigue devengando el sueldo del alto cargo que ostenta.

Al coronel Bayona, el destituido fulminantemente luego de exaltar estúpidamente las formas policiales de Hitler y el nazismo, no le reconocieron ni el derecho al pataleo ni la debida defensa y como debe estar en el pavimento ya tiene que haber buscado un abogado recursivo ,que finalmente averiguará lo que el general Vargas no averiguó sobre su subalterno, y  presentará una  demanda que el estado perderá y tendremos que pagar entre todos.

Al señor Junco de la DIAN no lo sacó del puesto ni la vergüenza de que lo hubiesen pillado infraganti. El presidente Duque salió a respaldarlo y emitió juicio absolutorio sin saber hasta dónde estaba respaldando con documentos sus ganas infinitas de capar impuestos y de seguir castigando desde su destacada posición  a los colombianos que hagan lo mismo que él hizo. La podredumbre que destapó en las Escuelas de Policía la tontarronada del coronel con sus nazis  no les ha preocupado ni al general Vargas ni a la Procuradora Cabello ni mucho menos al ave veloz del Ministro de Defensa.

Allá siguen las cooperativas pignorando a 100 meses los sueldos que se ganarán los policías apenas salgan y continúan premiando con dos días de asueto a los policías activos que lleven aspirantes a matricularse como futuros agentes del orden porque ya nadie quiere ser policía. En la DIAN si que menos.

La justicia impertérrita del señor Junco no puede asomarse a ninguna cuenta bancaria ni actuar contra quienes aparecen en las listas de Pandora o en las que mandan los gringos. Conque le recuerden en los alegatos que él ha hecho lo mismo, el sospechoso de sus investigaciones tiene las de salir indemne. Es Colombia, muchachos. Colombia!

Gustavo Álvarez Gardeazábal

El Porce, noviembre 30  del 2021

Deja tu opinion

Publicaciones relacionadas