
La acumulación indiscriminada de residuos en la intersección de la calle décima con carrera séptima se ha convertido en una problemática crítica para la Comuna 2 de Ibagué. A pesar de ser uno de los corredores viales más transitados del sector, la mala disposición de los desechos por parte de algunos comerciantes locales está deteriorando el espacio público y generando focos de contaminación que afectan tanto a residentes como a transeúntes.
El impacto negativo se acentúa significativamente durante los fines de semana, un periodo en el que la zona recibe una alta afluencia de visitantes y turistas. La presencia constante de bolsas de basura, cartones y desperdicios orgánicos no solo empaña la imagen turística del municipio, sino que también genera malos olores y atrae vectores de enfermedades, minando el potencial económico y comercial que caracteriza a este punto estratégico de la ciudad.
Ante esta situación, la presencia de la Policía Nacional ha sido constante, realizando llamados de atención directos a los comerciantes y transeúntes involucrados. Sin embargo, los líderes comunitarios y vecinos del sector señalan que las pedagógicas advertencias verbales han resultado insuficientes, pues la práctica irresponsable de arrojar basura en las esquinas se repite de manera sistemática día tras día.
Jorge Tulio Trujillo, líder comunitario de la Comuna 2, enfatizó que la solución definitiva requiere pasar del llamado de atención a la acción sancionatoria. Según la comunidad, mientras las autoridades no implementen de manera rigurosa los comparendos ambientales contemplados en el Código Nacional de Policía, los infractores continuarán omitiendo los horarios de recolección y afectando el bienestar colectivo sin ningún tipo de consecuencia.
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Para recuperar la limpieza y el orden en la calle décima, los habitantes hacen un llamado urgente a la Secretaría de Gobierno municipal y a las autoridades competentes para coordinar operativos de control permanentes. Se espera que con la aplicación de sanciones económicas y un compromiso real por parte de los comerciantes se pueda garantizar un entorno limpio, sano y atractivo para el turismo en Ibagué.





