¡Condenado Andrés Hurtado! Juez halló culpable al exalcalde de Ibagué por uso del estadio Murillo Toro en fiesta privada
Cinco años después de la polémica celebración realizada en el estadio Manuel Murillo Toro, la justicia emitió un fallo condenatorio en primera instancia contra el exalcalde Andrés Hurtado y el exgerente del IMDRI, Alejandro Ortiz, por el delito de peculado por uso.

Uno de los procesos judiciales más sonados de los últimos años en la capital tolimense llegó a una decisión histórica. El Juzgado Octavo Penal del Circuito de Ibagué emitió este lunes un sentido de fallo condenatorio contra el exalcalde Andrés Hurtado Barrera y el exgerente del Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación de Ibagué (IMDRI), Alejandro Ortiz, al concluir que ambos incurrieron en el delito de peculado por uso por la utilización indebida del estadio Manuel Murillo Toro durante la celebración del cumpleaños del hijo menor del entonces mandatario.
La decisión judicial se produce luego de más de cinco años de investigaciones, audiencias y debates en torno a los hechos ocurridos el 6 de marzo de 2021, cuando surgieron denuncias sobre la realización de una fiesta privada dentro del principal escenario deportivo de los ibaguereños.
Durante el juicio, la Fiscalía presentó videos, fotografías, testimonios y diferentes elementos probatorios que, según el despacho judicial, permitieron demostrar que el estadio fue utilizado para una actividad ajena a los fines institucionales para los cuales está destinado.
De acuerdo con el ente acusador, al lugar ingresaron invitados particulares, alimentos, decoración, equipos de sonido, árbitros y personal encargado de la narración deportiva, elementos que evidenciarían la realización de una celebración privada dentro de un bien público.
El juez consideró que las pruebas aportadas conservaron plena validez jurídica y que la defensa no logró desvirtuar su autenticidad ni su contenido. Uno de los aspectos que más peso tuvo dentro de la decisión judicial fue la valoración de los testimonios presentados durante el proceso.
El despacho concluyó que las declaraciones entregadas por varios testigos, entre ellos el vigilante del estadio, el narrador deportivo y una exgerente del IMDRI, resultaron coherentes, consistentes y concordantes con el resto del material probatorio.
Según la decisión, estas versiones permitieron establecer que la actividad desarrollada dentro del estadio correspondía a una celebración particular y no a una jornada institucional o relacionada con las funciones propias del alcalde.
Durante el desarrollo del proceso, la defensa de Andrés Hurtado insistió en que el entonces mandatario se encontraba realizando una visita institucional al estadio para verificar el avance de obras y asistir a un campeonato infantil de fútbol.
Bajo ese argumento solicitaron la absolución tanto del exalcalde como del exgerente del IMDRI. Sin embargo, el juez concluyó que la evidencia presentada por la Fiscalía demostró más allá de toda duda razonable que el escenario deportivo fue destinado a una actividad privada, configurándose así el delito imputado.
La decisión representa un hecho de enorme relevancia política y judicial para el exmandatario, ya que constituye la primera determinación penal adversa relacionada con su administración al frente de la Alcaldía de Ibagué. Además, se convierte en un precedente importante dentro de los procesos que investigan el uso de bienes públicos para fines particulares.
No obstante, el juez aclaró que ni Andrés Hurtado ni Alejandro Ortiz serán privados de la libertad de manera inmediata, debido a que la sentencia aún no se encuentra en firme y las partes conservan la posibilidad de interponer recursos.
Tras anunciar el sentido condenatorio del fallo, el Juzgado Octavo Penal del Circuito fijó para el próximo 30 de julio la audiencia de lectura de sentencia, diligencia en la que se conocerán las penas que deberán enfrentar Andrés Hurtado y Alejandro Ortiz.
Ese día también se definirán las consecuencias jurídicas derivadas de la condena y los alcances de la decisión que hoy marca uno de los capítulos más complejos en la trayectoria política del exalcalde de Ibagué.




