
«La corporación ha hecho un despliegue operativo grande y un despliegue técnico-científico donde ha recolectado ocho muestras de primates de monos en campo, de los cuales las ocho han dado positivos a fiebre amarilla. ¿Qué quiere decir eso? Que en los puntos donde hemos encontrado los primates muertos son puntos importantes y focos confirmados de fiebre amarilla. En el tema de las epizootias, hoy es fundamental lo que se encontró en Chaparral.»
Así lo informó en rueda de prensa la coordinadora de Control y Vigilancia de Cortolima, Zulyana Sánchez, quien explicó cómo se ha realizado el seguimiento a los casos de primates no humanos reportados como enfermos y muertos a causa de sintomatología asociada a la fiebre amarilla.
La funcionaria aclaró que la fiebre amarrilla se transmite a través de un vector (mosquito ) y que los primates no son transmisores de la enfermedad, por lo cual hace un llamado urgente a no atacar a estos animales.
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Sánchez aclaró que las epizootias no son más que la epidemia en animales. «La corporación lleva haciendo un análisis desde octubre del año pasado, noviembre, donde se presentaron los primeros casos cerca del bosque de Galilea en el municipio de Villarrica. Este bosque de Galilea es un área protegida por la Corporación Autónoma Regional de Tolima a través de acuerdo de consejo directivo y allí se determinaron todos los principales indicadores ambientales que dieron inicio como todo al control y la vigilancia», dijo.
Según la profesional, Cortolima muy articulado con la secretaría departamental, ha creado una ruta de acción y es el único departamento que hoy tiene ruta de acción para el control de epizootias donde vinculamos a los municipios, vinculamos a la comunidad para que a través de ellas hicieran el reporte de los primates muertos o afectados. «Hoy pues hemos recibido como toda la información de las otras corporaciones que quieren de alguna forma establecer una línea clara como el Huila que no tiene ninguna guía sobre epizootias o el Caquetá y es lo que ha hecho la corporación desde el primer momento que se enteró que existía un foco de fiebre amarilla y que además el Tolima no era un departamento para la fiebre amarilla. Entonces esto ha sido una construcción conjunta con la secretaría departamental de salud, con la corporación, todos los técnicos profesionales de la corporación y los profesionales de la secretaría de salud», manifestó.
Audiocoordinadora de Control y Vigilancia de Cortolima, Zulyana Sánchez.
Micos no son reservorios de fiebre amarilla
La coordinadora de Control y Vigilancia de Cortolima sostuvo que es importante aclarar que «no es correcto decir que los primates, los monos o los micos son reservorios de la fiebre amarilla, no es un concepto adecuado porque como ya lo explicó la Secretaria de salud departamental, la fiebre amarilla es una enfermedad de transmisión vectorial».
«¿Qué quiere decir eso? Una enfermedad de transmisión vectorial quiere decir que es un mosquito que pica el primate y el primate, el mico, se contagia de fiebre amarilla de la misma forma que se contagia al ser humano y por lo que hemos encontrado en los hallazgos en necropsia, nosotros podemos inferir que la sintomatología de los primates es muy parecida a la de los seres humanos, es decir, padecen la fiebre amarilla igual que nosotros, la sufren igual que nosotros y se mueren igual que nosotros. Lo que no podemos determinar en este momento es el porcentaje de letalidad en primates», anotó.
Contó que el secretario de Salud del municipio de Chaparral, le informó sobre el primate que se encontraba en el municipio. «Lo halló obviamente en un alto grado de descomposición y solo unas partes. La corporación con el equipo técnico realizó la evaluación de esas partes que hasta hoy el Instituto de Salud sólo había recibido músculo y la información que tiene el Tolima es que a partir de músculos se podría determinar eso. Nuestro equipo de veterinarios hizo un análisis a partir de la médula ósea y allí pudo determinar que este caso de Chaparral es positivo».
«Es importante para nosotros saberlo porque quiere decir que se tienen que intensificar esas medidas en Chaparral y que aunque no tenemos casos de humanos positivos, ya tenemos el primer caso de primates positivo y ahí es donde se efectiva la vigilancia de los primates no humanos, los micos o los monos en campo», consideró la profesional.
«Nosotros hemos desplegado todo un accionar con los profesionales en los municipios y con el equipo de biólogos veterinarios que tiene la corporación, hemos hecho un análisis de un modelo bioecológico que permite determinar especies de primates sensibles como los aulladores ,que es donde hemos visto que ha aumentado, era diferente la especie que se encontraba en el Bosque de Galilea y hemos determinado un corredor biológico y un posible paso de sus primates hacia el norte del Tolima. Importante aquí la vacunación, la vacunación hacia el norte del Tolima, ya nuestra Secretaría de Salud lo ha indicado y lo que procede pues es que hacia allá puede estar corriendo el virus», analizó Sánchez.
Aclaró que «no existe forma científica, no existe la literatura que pueda determinar que un primate pueda contagiar a un animal doméstico a través de acercamiento o a través de mordiscos o alguna interacción que exista entre el primate y el animal doméstico, no es posible. Los primates como les comenté no van a contagiar la fiebre amarilla al humano, lo va a contagiar el mosquito que nos va a picar y por eso cabe recordar que la caza en el Tolima está prohibida y que además es un delito ambiental. También, nos hemos encontrado con que existe una persecución en puntos del departamento hacia los primates, entonces es importante resaltar que la caza está prohibida, que los primates no nos van a contagiar la fiebre amarilla y es el mosquito el que nos contagia la fiebre amarilla».
Qué hacer
La funcionaria de Cortolima sostuvo que la entidad dispuso de la línea de fauna silvestre para reportar los casos de primates muertos o enfermos. «Recomendamos que sea a través de información primaria de la persona que lo vio, de la persona que está en el lugar, en campo, para ser mucho más clara. Es muy importante el punto donde estamos identificando el animal, porque permite hacer un análisis ecológico del sector y podernos anticipar hacia dónde se va a dirigir el virus y hacia dónde va a correr la enfermedad», expuso.
«Y yo quisiera aprovechar este espacio para aclarar que contrario a lo que estableció el Gobierno Nacional en reuniones anteriores, la corporación no considera que sea los humanos o los primates quienes estén transmitiendo la enfermedad por todo el ciclo que les acabo de explicar. En una intervención decían es difícil controlar a los primates y hacia dónde llegan ellos. Es mucho más fácil controlar los seres humanos y nosotros dentro de nuestro análisis ecológico hemos determinado que hay unos puntos donde los primates, por más de que quieran desplazarse, no van a hacerlo sino 50 kilómetros y su nicho de hogar va a ser 30 hectáreas, hablando para el caso del primate», dijo Sánchez.
Y recalcó que «la efectividad del control de la fiebre amarilla está en la vacunación».
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