De magistrado a villano

Bustos culminó sus estudios en el colegio oficial San Simón de la capital tolimense, es profesional en derecho de la universidad Libre de Colombia y tiene maestrías en Derecho penal y procesal, llegó a la corte suprema de justicia en el año 2008 en reemplazo de Mauro Solarte y desde entonces su nombre no ha dejado de sonar.
En la silla de la corte suprema, Bustos encontró su compañero del alma, Francisco Ricaurte, un cartagenero que en el año 2004 fue nombrado como magistrado titular de la sala laboral y aunque estaban en salas diferentes fueron el dúo que acaparó el mayor poder conocido en la Corte Suprema de Justicia.
Cuando estalló el escándalo de la corrupción de la justicia los nombres de estos dos magistrados sonaron aún más, pues empezaron a ser ligados a casos de soborno como el del ex fiscal Gustavo Moreno, al cual el senado Musa Besaile le pagó 2.000 millones de pesos en el 2015 para evitar ser capturado en el proceso de parapolítica al cual estaba vinculado.
En agosto de este año se conoció la primera denuncia penal radicada en contra del exfiscal Luis Gustavo Moreno y del exmagistrado Leonidas Bustos, esta denuncia fue interpuesta por Ana Bolena García por un caso de corrupción que se presentó en el departamento del Cauca y en la que se advierte de presuntas irregularidades y ayuda a favor del exgobernador del cauca Temístocles Ortega.
Bolena García fue capturada en el 2016 por invertir recursos públicos en una campaña política, sin embargo, ella no habría actuado sola y aunque entregó pruebas testimoniales y documentales donde demuestra que recibió órdenes de Ortega para financiar la compra de camisetas y un evento del entonces candidato y hoy gobernador del Cauca Oscar Campo nunca pasó nada, en la denuncia manifiesta que se le ha negado, en repetidas ocasiones, la solicitud de interrogatorio, además de que su testimonio ha sido desestimado.
A Moreno y Bustos se les vincula con este caso por asociación, pues las fechas en las que se desarrolló este evento coinciden, Moreno ya se había posesionado en la unidad anticorrupción y hay testimonios que aseguran que Bustos habría estado muy pendiente del caso y preguntando en repetidas ocasiones, situación que debido a la amistad entre estos dos personajes podría probar que hubo una influencia directa en las decisiones del proceso.




