
La derrota del Deportes Tolima en la final de la Liga BetPlay del segundo semestre de 2025 no solo dejó un profundo impacto deportivo entre jugadores e hinchas, sino que ahora se ve acompañada por una sanción disciplinaria impuesta por la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor). El organismo rector del fútbol profesional colombiano confirmó castigos contra el club pijao por los incidentes protagonizados por algunos aficionados durante el partido de vuelta ante Junior de Barranquilla, disputado en el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué.
La decisión quedó consignada en la Resolución 133 de 2025, emitida por el Comité Disciplinario de la Dimayor, la cual fue dada a conocer en los primeros días del nuevo año y deberá cumplirse en el arranque de la temporada 2026.
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Responsabilidad del club por conducta de sus hinchas
En el documento, la Dimayor recuerda que el Código Disciplinario Único de la Federación Colombiana de Fútbol establece la responsabilidad directa de los clubes por el comportamiento de sus aficionados, tanto dentro como en los alrededores de los escenarios deportivos. Entre las conductas sancionables se incluyen actos de violencia, lanzamiento de objetos, uso de elementos peligrosos y cualquier acción que altere el orden público antes, durante o después de los encuentros.
Tras analizar los informes oficiales del árbitro y del comisario del partido, así como los descargos presentados por el Deportes Tolima, el Comité concluyó que durante la final ante Junior se registraron hechos que encajan dentro de las faltas descritas en el artículo 84 del reglamento disciplinario.
Incidentes en la tribuna occidental central
Según la investigación, los hechos se originaron en la tribuna occidental central del estadio Manuel Murillo Toro. Desde ese sector se produjeron actos de violencia atribuibles a un grupo de hinchas, lo que derivó en una interrupción del partido de un minuto y treinta segundos.
Aunque el encuentro pudo reanudarse tras la intervención de la Policía Nacional y no se presentaron consecuencias mayores en el desarrollo deportivo del compromiso, el Comité Disciplinario consideró que la gravedad de los hechos ameritaba una sanción formal.
En sus descargos, el club argumentó que se trató de una situación puntual, controlada de manera oportuna y que no derivó en daños mayores ni en la suspensión definitiva del partido. Sin embargo, la Dimayor determinó que existían suficientes elementos probatorios para imponer el castigo.
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Sanción deportiva y multa económica
Como resultado del proceso disciplinario, el Deportes Tolima fue sancionado con una fecha de suspensión parcial de la plaza, específicamente en la tribuna occidental central del estadio. Esta medida deberá cumplirse en uno de los primeros compromisos como local en la temporada 2026, afectando directamente el ingreso de aficionados en ese sector.
Adicionalmente, el club deberá pagar una multa equivalente a ocho salarios mínimos mensuales legales vigentes, que asciende a $11.388.000. La resolución también señala que el Deportes Tolima cuenta con los recursos de reposición y apelación previstos en el reglamento, en caso de decidir impugnar la decisión.
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Un llamado a la convivencia en el fútbol
La sanción llega en un momento sensible para la institución tolimense, que aún procesa la derrota por marcador global de 4-0 ante Junior en la final del campeonato. Más allá del impacto económico y deportivo, el caso reabre el debate sobre el comportamiento de las barras y la responsabilidad compartida entre clubes, autoridades y aficionados para garantizar escenarios seguros.
Desde la Dimayor se insiste en que estas medidas buscan preservar el orden, la integridad de los asistentes y el normal desarrollo del espectáculo deportivo, recordando que el fútbol debe vivirse como una fiesta y no como un espacio para la violencia.
Para el Deportes Tolima, el inicio de 2026 estará marcado no solo por el reto de recomponer su camino deportivo, sino también por la necesidad de reforzar las estrategias de convivencia y control en las tribunas, con el fin de evitar nuevas sanciones que afecten al club y a su afición.




