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Electricaribe empezó mal y terminó mal

Por: Jorge Enrique Robledo

Hay una molestia muy grande en Atlántico, La Guajira y Magdalena, porque Air-e, que es la nueva empresa de electricidad que se quedó con la mitad de Electricaribe, ha hecho en los últimos meses incrementos en las tarifas de 14 por ciento. ¡Pero además esa alza debe llegar hasta 53 por ciento! Esto es más pobreza, más hambre en esa importante región del país, pero al mismo tiempo más afectaciones negativas a la economía. Porque esto, por supuesto, le hace daño a la industria y al comercio y a los demás sectores económicos.

Lo peor de este asunto es que la historia irrita todavía más. ¿Cuál es la historia? Electricaribe era, funcionando supremamente mal, de una transnacional española. Y esa empresa decidió partirla en dos el Presidente Duque: Air-e en los departamentos que ya dije, y Afinia en el resto de la Costa Atlántica.

Esa operación solo se pudo hacer porque el gobierno nacional la apalancó con 7 billones de pesos, millones de millones, que gastó allí a fondo perdido, porque a pesar de que puso toda la plata, no le correspondió ni una sola acción.

Pero además, y como vamos a ver, las ganancias de Air-e son unas ganancias escandalosas, porque así se las garantizó el Gobierno nacional. El truco consistió en que quienes se quedaron con el negocio en Atlántico, La Guajira y Magdalena apenas pagaron por cerca de la mitad de Electricaribe 285 mil millones de pesos. Y poco después el gobierno dijo que los activos que se compraron valían 2.4 billones de pesos, o sea que prácticamente les regalaron la empresa.

Pero no satisfechos con eso, el gobierno dijo que le reconocería a Air-e el 11.5 por ciento de la utilidad sobre los activos, una ganancia bien alta sobre sobre unos activos que además no pagaron. Luego estos personajes de Air-e libraron toda su inversión en apenas el primer año de operación.

Así se entiende entonces por qué el Presidente Duque hizo todo lo posible para que este negocio fuera secreto. Nunca nos han querido dar el precio de venta. Lo conocimos por otras circunstancias, pero insisten en mantenerlo oculto, violando la ley. Y queda clara cuál es la explicación de por qué lo mantienen al culto. ¡Es que es una vergüenza lo que hicieron! Una desvergüenza que una operación como esta la puedan hacer para prácticamente regalarle esa empresa a los personajes que la compraron. Pero además, ¡al costo de subirle las tarifas en el 53 por ciento a los habitantes de Atlántico, La Guajira y Magdalena!

Por último, agreguemos esto, no hay precisión sobre qué pasa con Afinia, la empresa que se quedó con la otra mitad de Electricaribe. Pero todo indica que las cosas van en esta misma dirección y no lo sabemos con precisión porque el Presidente Duque se empecina en mantener estos precios ocultos, violando la ley y actuando de una manera absolutamente inaceptable.

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