
«¡Abatido Zeus!», así lo anunció el director general de la Policía de Colombia, General William René Salamanca Ramírez, sobre el contundente golpe contra el Clan del Golfo en Antioquia.
En desarrollo de la Operación Agamenón, en zona rural de San Francisco, Antioquia, murió el cabecilla del Bloque Magdalena Medio del ‘Clan del Golfo’, Juan Carlos Rodríguez Agudelo, apodado ‘Zeus’, quien se había fugado en abril pasado en Cúcuta.
«Durante la acción policial, coordinada con el Ejército, la Fuerza Aérea y la Fiscalía, también fueron abatidos otros 7 hombres de la organización. A su vez, una señora que se movilizaba en una moto falleció y su acompañante resultó herido, a quien se le brindó asistencia médica», informó el oficial.
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El gobernador de Antioquia, Andrés Rendón, escribió que «de acuerdo con la información de los uniformados, en la operación fueron dados de baja 8 bandidos, entre los que se encuentra Juan Carlos Rodríguez Agudelo, alias Zeus, cabecilla de esa estructura. Este delincuente se había fugado de una Estación de Policía en Cúcuta y se encargaba de organizar la expansión del Clan del Golfo en el Oriente y Magdalena Medio de Antioquia».
De acuerdo con la Policía a la zona se trasladó el comandante de ‘Agamenón’ y a directores de DIPOL y DIJIN para liderar las acciones pertinentes y continuar la ofensiva para desmantelar este grupo organizado al que se le incautaron 11 armas de fuego, municiones y equipos de intendencia y comunicación.
¿Quién era alias ‘Zeus’?
Con el alias de ‘Zeus’ era conocido el mayor retirado del Ejército Juan Carlos Rodríguez Agudelo, quien estando en el batallón Junín en el Urabá fue invitado por los exjefes paramilitares alias ’00’ y ’39’ a ser parte de las AUC en 1997. Rodríguez participó en varios falsos positivos en esa región.
Estando en el batallón Vargas, en el Meta, conoció a alias ‘Otoniel’, cabecilla del bloque Centauros, y continúo con sus ejecuciones extrajudiciales.
Su vida militar la continuó en el Magdalena Medio, Guaviare, hasta que llegó al batallón Pijaos, donde participó en la masacre de Cajamarca y conoció de la masacre de Potosí, en el marco de la toma del Ejército y el paramilitarismo del cañón de Anaime.
Tras serios cuestionamientos, Rodríguez salió del Ejército para continuar su accionar delincuencial y de narcotráfico.
Fue capturado en varias ocasiones, una de ellas con 200 kilos de cocaína y 30 millones de pesos en efectivo. Además fue condenado por la justicia a 10 años de prisión por concierto para delinquir y entrenamiento para actividades ilícitas. Luego, debía cumplir condena por narcotráfico, homicidio, tortura, desaparición forzada y otros crímenes.
Además en hechos recientes tras ser capturado nuevamente se escapó de una estación de policía de Cúcuta con otras 16 personas, en abril de este año.
Además en agosto de este año el exmilitar fue expulsado por la JEP, porque cometió conductas que atentan contra la consolidación de la paz y las garantías de no repetición del conflicto armado.
Contexto: La masacre de Cajamarca ocurrió entre el 2 y 7 de noviembre de 2003, cuando integrantes de una patrulla militar asesinaron a cuatro personas en la vereda de Potosí, ubicada en el corregimiento de Anaime, en el municipio de Cajamarca, Tolima. Según las investigaciones, publicadas por las Rutas del Conflicto, «durante esa semana, los militares sacaron a las víctimas de sus viviendas y se las llevaron amarradas para luego torturarlas y quitarles la vida. Antes de marcharse del caserío, el grupo armado saqueó las casas y robó ganado».
«Entre las víctimas estaban Ricardo Espejo, fiscal del Sindicato de Trabajadores Agrícolas del Tolima, Sintragritol, y Marco Rodríguez, afiliado al sindicato de San Miguel de Perdomo. Los cuerpos fueron hallados en varias fosas comunes en Potosí, dos de ellos habían sido descuartizados. Según datos del centro de investigación académica Cinep, los hechos causaron el desplazamiento forzado de por lo menos 20 familias del pueblo», se lee en los informes.
«Los militares eran miembros de la Sexta Brigada del Ejército. Días antes de los hechos, algunos uniformados censaron la población. Por estos hechos, en 2009 fueron condenados en calidad de coautores a 40 años de prisión y a reparar económicamente a las víctimas el Mayor Juan Carlos Rodríguez, el suboficial Wilson Casallas Suescún y el soldado Albeiro Pérez Duque. Rodrigo Molina Prieto, ex militar relacionado con el crimen, recibió una condena de 36 años y medio», revela la publicación sobre el conflicto colombiano.
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