“Dios lo perdone”: familiar de joven amarrado a un poste en Ibagué rechazó la agresión
El joven, de 18 años, fue retenido y amarrado por ciudadanos tras un presunto hurto en el centro de Ibagué. Su familia conoció el caso a través de un video y cuestionó los golpes y la exposición pública. Mientras algunos ciudadanos justificaron la reacción, otros rechazaron la violencia y pidieron que sea la autoridad la encargada de actuar.

La imagen de un joven de 18 años amarrado a un poste en pleno centro de Ibagué generó nuevas reacciones alrededor de la inseguridad y de los límites que puede alcanzar la indignación ciudadana.
El muchacho habría sido perseguido y retenido por ciudadanos luego de un presunto hurto ocurrido en un establecimiento comercial ubicado en inmediaciones de la calle 17 con carrera Segunda. Tras ser alcanzado, fue amarrado a un poste mientras llegaban las autoridades.
Su situación volvió a generar discusión en redes sociales después de que una familiar recibiera un video en el que aparecía el joven retenido y, según su relato, siendo golpeado.
El dolor de ver a un ser querido amarrado a un poste
La mujer contó que inicialmente entendía la reacción de quienes han sido víctimas de robos e incluso aseguró que estaba de acuerdo con las llamadas “paloterapias”.
Sin embargo, explicó que su postura cambió completamente cuando vio a su sobrino en esas condiciones.
“Lastimosamente es muy difícil sacarlo de ahí, pero que Dios lo perdone. Que Dios lo perdone por haberlo golpeado de esa manera”, manifestó.
La familiar aseguró que el joven lleva varios años enfrentando problemas relacionados con el consumo de drogas y que su madre habría intentado ayudarlo en repetidas ocasiones.
Según contó, cuando no está bajo los efectos del consumo lo considera una persona tranquila y de buen corazón.
“Él cuando no está en la droga es un niño lindo, es un niño sano, es una gran persona, pero mire hasta dónde llega, hasta donde los lleva la droga y el vicio”, afirmó.
¿Se justifican estas acciones por la inseguridad?
El caso abrió nuevamente la discusión sobre la reacción de los ciudadanos frente a los hechos de inseguridad.
La familiar cuestionó que, independientemente de las circunstancias que rodearon el supuesto hurto, el joven terminara siendo golpeado, amarrado y expuesto públicamente.
“No puedo dejar de sentir esa rabia y esa impotencia de ver a mi sobrino como lo amarran, sin compasión, le mete una cachetada y le dice unas palabras. Ustedes no saben lo que se siente, la verdad”, expresó.
La situación plantea una pregunta que trasciende este caso: ¿hasta dónde puede llegar la indignación de una comunidad frente a la inseguridad y en qué momento una reacción ciudadana termina convirtiéndose en un acto de violencia?
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Indignación en redes por el trato que recibió el joven
La publicación de Don Tamalio también generó un amplio debate entre los ciudadanos. Aunque hubo comentarios de personas que justificaron la retención, varios usuarios rechazaron los golpes y la forma en que fue tratado el joven. Por respeto a las opiniones de las personas solo publicaremos los comentarios y suprimiremos los nombres de los usuarios.
“DIOS MIO ES UN SER HUMANO”, escribió uno de nuestros seguidores
Una mujer manifestó: “Esto es inhumano, es un joven que tomó una mala decisión en la vida y nosotros no somos quién para hacer este tipo de actos, rechazo total a esta forma de violencia”.
Otro usuario también cuestionó la justicia por cuenta propia: “No somos nadie para tomar la justicia por nuestra propia cuenta”.
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Otros usuarios pidieron mirar el problema desde una perspectiva social y familiar, escribió: “Ese muchacho fue un día el bebé de alguna mujer”, mientras que Sandra Patricia Rondón expresó: “Dios mío así no es…. nosotros también tenemos nuestros hijos y no sabemos a dónde vayan a parar”.
También hubo quienes señalaron que el joven necesitaría atención antes que agresiones. Desde los municipios también comentaron que se veía “llevado del vicio” y que necesitaba ayuda y rehabilitación, aunque aclararon que no estaban defendiendo el presunto hurto.
Por su parte, una persona manifestó que robar está mal, pero cuestionó que las personas tengan que llegar a esas situaciones y aseguró sentir tristeza por las condiciones que podría estar atravesando el joven.




