En medio de disparos y operativos cayó alias “Esteban” en Rovira
En una operación relámpago liderada por la Sexta Brigada del Ejército Nacional en la vereda El Paraíso, se logró la desarticulación de una comisión del Frente Joaquín González. El balance: un integrante neutralizado, cuatro capturados y el fin de un régimen de terror que afectaba a más de 900 familias campesinas.

En un operativo de alta precisión quirúrgica, soldados del Batallón de Infantería N.º 18 Coronel Jaime Rooke, adscritos a la Sexta Brigada, propinaron un golpe estratégico a las estructuras del Grupo Armado Organizado residual (GAO-r) que delinquen en el centro y sur del departamento del Tolima. Los combates, registrados en la zona rural del municipio de Rovira, culminaron con la captura de alias «Esteban», señalado como el cabecilla de la comisión «Joaquín González», al servicio de la facción comandada por alias «Calarcá».
Combates en la vereda El Paraíso
La operación se desencadenó tras semanas de seguimiento por parte de la inteligencia militar, que permitió ubicar el campamento móvil de la estructura en la vereda El Paraíso. Al notar la presencia de las tropas, los insurgentes abrieron fuego, lo que derivó en un intenso intercambio de disparos. Como resultado del enfrentamiento, un integrante de la organización fue neutralizado en el lugar, mientras que cuatro sujetos más, incluido el cabecilla principal de la célula, fueron obligados a rendirse ante la superioridad táctica del Ejército.
El Brigadier General Carlos Ernesto Marmolejo Cumbe, Comandante de la Quinta División del Ejército Nacional, destacó que este avance es parte de una ofensiva
sostenida para contrarrestar los fenómenos criminales que afectan la tranquilidad de la región. «Estamos procediendo en este momento a llevar a los capturados ante las
autoridades competentes para iniciar el proceso judicial. Nuestro compromiso es
desarticular estas organizaciones al margen de la ley que atentan contra la población civil», señaló el oficial en el terreno.
Fin al régimen de extorsión campesina
La caída de alias «Esteban» representa un alivio para los habitantes de al menos seis
veredas: Florida Alta, La Libertad, El Caldillo, San Hiloe, Alto Bonito y Purace. Según las investigaciones, este cabecilla lideraba un esquema de extorsión sistemática en el que se exigía el pago de un millón de pesos por cada cabeza de familia en las zonas bajo su influencia.
Bajo la amenaza constante de desplazamiento forzado, los delincuentes otorgaban plazos de hasta 17 meses para los pagos. Se estima que más de 950 familias estaban siendo víctimas de estas presiones económicas. «No solo extorsionaban a los campesinos y comerciantes, sino que instrumentalizaban a los presidentes de las Juntas de Acción Comunal para citar a los habitantes y ejercer control social a través del miedo», detalló una fuente de la Sexta Brigada.

Material Incautado en la Operación:
Armamento: 6 fusiles de largo alcance.
Munición: 10 proveedores cargados.
Comunicaciones: 2 equipos de radio de alta frecuencia y suministros de energía
(pilas).
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Impacto Regional y Judicialización
La influencia del Frente Joaquín González no se limitaba a Rovira; sus actividades delictivas se extendían a los municipios de Roncesvalles e Ibagué, donde la red de milicias operaba para financiar las actividades del grupo central. Con la captura de los cuatro sujetos y la incautación de un importante arsenal (fusiles y equipos de comunicación), las autoridades civiles esperan una reducción significativa en los índices de extorsión y criminalidad en el corredor sur del Tolima.
Los capturados y el material bélico fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
Se espera que en las próximas horas se realicen las audiencias de legalización de captura, imputación de cargos y solicitud de medida de aseguramiento por delitos que incluyen concierto para delinquir con fines de extorsión, fabricación, tráfico y porte de armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas.
Las tropas de la Sexta Brigada ratificaron que continuarán con el despliegue operacional en la zona para garantizar la seguridad de los productores agrícolas, quienes son el motor económico de la región y habían visto mermada su calidad de vida por las exigencias de este grupo armado.




