NoticiasRegional

Iglesia se pronuncia ante declaraciones homofóbicas del párroco de Natagaima

La Diócesis del Espinal, señaló que las declaraciones no corresponden a lo que representa la iglesia que profesa el respeto y la dignidad de las personas.

En plena eucaristía el sacerdote del municipio de Natagaima Ricardo Zabala, censuró un acto público de la comunidad LGTBI en esa zona del sur del Tolima.

El sacerdote lamentó que la comunidad haya preferido irse a ver un reinado de dicha comunidad, que se realizó en el coliseo de esa localidad que asistir a la santa misa. La situación desencadenó varias reacciones luego de que el padre en un tono acalorado se fuera contra la comunidad LGTBI y señalar que son un mal ejemplo para los niños.

“Anoche no vinieron a misa, pero sí se largaron a ver a todos los maricas en coliseo“, fue una de las frases utilizadas por el sacerdote para referirse a la actividad que se realizaba.

Ante el revuelo nacional que ocasionaron las expresiones del religioso, la Arquidiócesis del Espinal, a través de Monseñor Miguel Fernando González Mariño, señalaron que “La dignidad propia de toda persona siempre debe ser respetada en las palabras, en las acciones y en las legislaciones”.

El clérigo señaló que: “Como Iglesia Particular de El Espinal, reconocemos con claridad que toda persona merece ser respetada, acogida y recibir un trato justo; es por esto que las expresiones del párroco de Natagaima, como ya lo hemos dialogado con él, no corresponden a las orientaciones de la Iglesia cuando asegura que “La dignidad propia de toda persona siempre debe ser respetada en las palabras, en las acciones y en las legislaciones”.

Puso en claro que los miembros de la comunidad religiosa deben poner siempre adelante la palabra de Dios donde expresa que, “En la actitud de caridad, propia del Evangelio, afirmamos que ninguna persona debe ser objeto de expresiones discriminatorias o acciones violentas; la Iglesia como madre acoge a todos sus hijos y exhorta a todos, desde la libertad y la responsabilidad a decidir por un estilo de vida que abrace el don de la sexualidad como una dimensión estructural de la persona humana y como una tarea de la edificación social”.

Asimismo, dejó en claro que el deber ser de la moral de la Iglesia es la de acoger a todas las personas, sin distingo de su sexualidad, con el fin de que sean personas sean edificantes para la sociedad en la que interactúan. “Esto no significa que la enseñanza de la Iglesia “deba ser modificada por la presión de la legislación civil o de la moda del momento”, como el Papa Francisco lo ha dicho: “¿Qué debe hacer entonces una persona homosexual que busca seguir al Señor? Sustancialmente, estas personas, como todos los cristianos, están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida”.

Por último reiteró el llamado a recordar “que las predicaciones deben contribuir a una mejor inteligencia de la Palabra de Dios y a su aplicación a la vida de los cristianos y a su misión en el mundo”. Así como invito a las familias a confirmar la misión de educar a los hijos en la visión positiva de la sexualidad como parte integradora de la persona humana”.

 

Deja tu opinion

Publicaciones relacionadas