
Una madre de familia, cuya identidad fue reservada por Tamalio Noticias, aseguró que su hija de 15 años fue señalada como un probable caso de fiebre amarilla en Ibagué, a pesar de no presentar los síntomas clásicos de la enfermedad y tener una vacuna vigente desde 2011.
«Mi hija presenta fuerte dolor abdominal, me llaman del colegio, obviamente corro con ella para urgencias, porque ya el dolor le había dado anteriormente, la había llevado también al hospital San Francisco y allí le dieron medicación, no le dijeron tiene esto, tiene lo otro, bueno. La llevo, la dejan en observación, le hacen todos los exámenes pertinentes y me dicen que tiene las transaminas elevadas, que son las enzimas del hígado, la hemoglobina también la tenía elevada, pero ella en ningún momento presentó fiebre, no presentó dolor en las articulaciones, ni vómitos, ni diarrea, nada asociado a lo que hoy en día me están diciendo que mi hija es una paciente probable de fiebre amarilla», relató la madre al periodista Miguel Gómez, director de Tamalio Noticias.
La adolescente estuvo en la clínica Tolima cinco días en observación, la remiten a la ciudad de Manizales, al hospital infantil de Manizales.
La valoró un pediatra y nada apuntaba a fiebre amarilla
Según su relato, «la valoró una pediatra, no un infectólogo, y ordenó exámenes relacionados con el funcionamiento del hígado. Nada apuntaba a fiebre amarilla”.
La niña, de acuerdo con su mamá, fue traslada porque en la Clínica Tolima «no había la especialidad que ellos necesitaban», se requería una segunda opinión, «porque no sabían, en sí, en la ecografía que le hacían a la niña, en el abdomen no le aparecía ningún órgano inflamado ni nada, pero en los exámenes sí les aparecía alta las transaminas, entonces lo que deducían era que era algo relacionado al hígado».
Relató el pediatra la valoró y le dijo que no, que ella lo que necesitaba era una valoración por gastroenterología no por infectología. «Vino la gastroenteróloga y la valoró y envió todos los exámenes de rutina, pues porque allá también tenían que empezar de cero. Me preguntaron si la niña estaba vacunada de la fiebre amarilla. Sí, efectivamente mi hija está vacunada contra la fiebre amarilla desde el año 2011 y tengo entendido que la vacuna es única, única vez, única vacuna. Entonces, no entiendo por qué ahorita qué relación tiene fiebre amarilla con un dolor, con una inflamación en el hígado», contó la mujer.
Quieren tapar su problema hepático
«Para mí es que quieren tapar una cosa con la otra. Quieren poner a mi hija como presunto o probable o caso de fiebre amarilla cuando mi hija lo que tiene en realidad es un problema en el hígado porque salía ahí en los exámenes inflamación del hígado. A mi hija le dieron la salida porque las transaminas, las enzimas del hígado se le normalizaron», dijo.
Según su opinión, «quieren tapar que mi hija tiene un problema hepático, lo quieren tapar con una fiebre amarilla. Sí, seguramente pues porque a ellos les sale más factible darle tratamiento a una fiebre amarilla y no darle un tratamiento a un órgano vital».
La adolescente es afiliada a la Nueva EPS. Su mamá manifestó que trabaja en un almacén donde hay zancudos todo el tiempo, al igual que ellos viven rodeados de árboles y vegetación.
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La mujer también manifestó su inconformidad con el manejo del caso por parte de las autoridades sanitarias: “Me llamaron desde Ibagué cuando estábamos en Manizales a decirme que mi hija era un caso probable de fiebre amarilla. Para mí, están tratando de tapar una afección hepática con un diagnóstico más fácil de gestionar como el de fiebre amarilla”.
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