Madre de joven atropellada clama justicia ante conductor en estado de embriaguez
Seis jóvenes fueron embestidos por un vehículo conducido por Diego Alexander Venegas Arévalo, quien, según pruebas realizadas por las autoridades, presentaba un grado 3 de alcoholemia al momento del siniestro.

Un accidente de tránsito ocurrido en la madrugada del viernes 13 de diciembre en la calle 80 con Mirolindo, en Ibagué, ha dejado consternada a toda la comunidad.
Entre las víctimas está Andrea Katherine Castro Montalvo, una joven de 22 años, estudiante de inglés de la Universidad del Tolima, que sufrió las lesiones más graves y ahora enfrenta un proceso médico complejo que podría cambiar el rumbo de su vida.

La más afectada del grupo
Martha Montalvo, madre de Andrea Katherine, describió con dolor cómo su hija, quien había salido a compartir una noche con amigos, terminó gravemente herida. “Estaban esperando transporte para regresar a casa cuando, de repente, el conductor los atropelló. A mi hija la arrastró por dos cuadras, dejándola con fracturas múltiples en su cuerpo”, explicó entre lágrimas.
Las lesiones sufridas por Andrea son de alta gravedad. Tiene fracturas en la pelvis, el tobillo derecho, tres dedos del pie, una vértebra cervical y un hombro. Además, los médicos han detectado una posible lesión en una arteria que conecta con el cerebro, lo que podría agravar aún más su estado de salud.
La joven permanece hospitalizada en la Clínica Asotrauma, donde los especialistas evalúan su condición y planean realizar varias cirugías en las próximas semanas. Aunque se encuentra consciente, está inmovilizada y necesita cuidados constantes.
Otras noticias: Alcaldesa de Ibagué, enfrentará 20 días de arresto por presunto desacato judicial – Don Tamalio
El conductor quedó en libertad
El responsable del accidente, Diego Alexander Venegas Arévalo, fue interceptado por las autoridades en la calle 60 después de intentar huir del lugar. A pesar de los testimonios y el resultado de la prueba de alcoholemia que confirmaron su estado de embriaguez, el hombre quedó en libertad el domingo, desatando indignación entre las víctimas y sus familias.
“El señor no ha dado la cara, no ha mostrado ningún interés en reparar lo que hizo. Mientras mi hija está postrada en una cama, él está libre como si nada hubiera pasado. Es un golpe muy duro para nosotros como familia”, expresó Martha Montalvo.
Una vida interrumpida
Andrea Katherine, quien trabajaba de manera independiente en el sector de la belleza, ahora enfrenta la posibilidad de no poder retomar sus actividades debido a las secuelas físicas del accidente. Su madre lamentó cómo esta tragedia ha transformado por completo la vida de su hija. “Ella salió caminando de casa esa noche, y ahora está en una camilla sin poder moverse. Es una situación desgarradora”, manifestó.
Además del impacto físico, el accidente ha generado una carga emocional y económica para la familia, que debe asumir los costos de los tratamientos médicos y las futuras terapias de rehabilitación que requerirá Andrea.
Le puede interesar: Coyaima amplía horarios de bares por fiestas decembrinas – Don Tamalio
Indignación en la comunidad
Este caso ha desatado un fuerte clamor de justicia en la comunidad ibaguereña. Organizaciones y ciudadanos han alzado su voz para exigir que se tomen medidas más estrictas contra la conducción bajo los efectos del alcohol, una práctica que sigue causando tragedias en las carreteras del país.
“Esto no puede quedar así. Los responsables de este tipo de actos deben pagar por lo que hacen. No se puede permitir que alguien que pone en riesgo la vida de otros esté libre”, enfatizó Martha Montalvo.
El caso de Andrea Katherine es un recordatorio del impacto devastador que tienen las decisiones irresponsables al volante. Aunque ella y su familia luchan por salir adelante, el camino hacia la recuperación es incierto y estará lleno de desafíos.
Un llamado a la justicia
La familia de Andrea Katherine ha iniciado gestiones legales para que el caso no quede impune. Sin embargo, también hacen un llamado a las autoridades locales y nacionales para que refuercen las leyes y sanciones contra quienes conducen bajo los efectos del alcohol.
“Queremos que esto sirva de ejemplo. Que las leyes sean más duras, que las sanciones sean ejemplares. No queremos que otra familia pase por este calvario”, concluyó Martha Montalvo.
El dolor de una madre, el futuro incierto de una joven y la indignación de toda una comunidad son el eco de una tragedia que no debería repetirse. Este caso exige justicia, no solo para Andrea Katherine, sino para todas las víctimas de la irresponsabilidad al volante.




