La responsabilidad de seguridad en Ibagué recae en la alcadesa Aranda: Holman Guevara sobre el nuevo Secretario de Gobierno
La responsabilidad sobre la seguridad de los ibaguereños recae exclusivamente en la alcaldesa Joana Jimena Aranda, afirmó Holman Guvera

La gestión de la seguridad en la ciudad de Ibagué ha sido objeto de críticas recientes por parte de Holman Guvera, quien enfatiza que la responsabilidad principal sobre este tema recae directamente en la alcaldesa Joana Jimena Aranda. Ante la creciente problemática delictiva, Guvera sostiene que es inaceptable que la mandataria delegue estas funciones, señalando que esta situación refleja una aparente incapacidad y falta de gobernabilidad por parte de la administración municipal.
En este contexto, el nombramiento del general Rojas como secretario de Gobierno es interpretado como un intento de la alcaldesa por delegar una carga que le corresponde gestionar personalmente. Según la perspectiva expresada, Guvera advierte que, si bien el general posee una trayectoria notable, la administración local debe asumir el liderazgo necesario para combatir eficazmente al crimen organizado y mejorar los indicadores de seguridad de la ciudad.
Por otra parte, se argumenta que la complejidad de la actual situación en Ibagué exige una estructura institucional más eficiente, sugiriendo que la Secretaría de Gobierno no debería absorber todas las responsabilidades en materia de seguridad. Se enfatiza que, al no contar con una oficina dedicada exclusivamente a estos temas bajo el mando directo de la alcaldía, se está complicando la capacidad de respuesta ante la delincuencia.
Finalmente, el llamado de Guvera es a que la administración local asuma un rol protagónico y contundente frente a los problemas que afectan a la ciudadanía. Se subraya que, ante los resultados deficientes en las estadísticas nacionales, la alcaldesa tiene la obligación de enfrentar la situación sin trasladar responsabilidades a terceros, buscando soluciones reales que garanticen la tranquilidad de los habitantes de Ibagué.
Ante esta coyuntura, la expectativa ciudadana se centra en la capacidad de la administración para revertir los actuales indicadores negativos que afectan la percepción de orden público. La gestión de este desafío será determinante para evaluar el compromiso real de la alcaldesa con la seguridad, más allá de los cambios en su gabinete, ya que la responsabilidad final ante los habitantes de Ibagué no puede ser delegada.




