El presidente Gustavo Petro afirmó que, si se busca corregir el rezago histórico entre el crecimiento de la productividad laboral y el salario real de los trabajadores colombianos, el salario mínimo debería alcanzar los $2.155.000 mensuales. Según explicó, durante más de dos décadas la economía ha registrado un aumento en la productividad que no se ha reflejado proporcionalmente en los ingresos de los trabajadores.
El pronunciamiento del mandatario se dio tras la decisión del Consejo de Estado de suspender provisionalmente el decreto del Gobierno que establecía un incremento del 23,78 % en el salario mínimo para 2026. El alto tribunal ordenó la expedición de una nueva regulación ajustada a criterios técnicos y legales, basada en la Ley 278 de 1996.
A través de su cuenta en la red social X, Petro sostuvo que desde 2002 se separaron las tasas de productividad laboral y salario real, en contravía de la sentencia C-187 de 1999 de la Corte Constitucional. “Si queremos cerrar la brecha ahora, el salario mínimo vital debería ser de 2.155.000 pesos mensuales”, escribió el jefe de Estado.
El mandatario precisó que el ajuste del salario mínimo vital decretado se mantendrá vigente hasta la expedición de un decreto transitorio de la Presidencia, el cual regirá mientras el Consejo de Estado adopta una decisión de fondo. Asimismo, indicó que el Gobierno solicitará aclaraciones sobre el alcance del auto judicial, al considerar que el documento no incluye el texto completo de la sentencia constitucional que establece como criterio prevalente el concepto de salario vital y móvil contemplado en el artículo 53 de la Constitución.
El 13 de febrero de 2026, el Consejo de Estado dio un plazo de ocho días al Ejecutivo para emitir y publicar una nueva regulación con un porcentaje transitorio de incremento salarial. Este valor tendrá carácter provisional mientras avanza el proceso judicial.
Petro aseguró que respetará la decisión del máximo tribunal de lo contencioso administrativo y actuará conforme a la Constitución de 1991. No obstante, insistió en que su propuesta busca ajustar la remuneración de los trabajadores al nivel de productividad alcanzado por la economía colombiana en las últimas décadas, en un debate que reabre la discusión sobre el salario mínimo y el poder adquisitivo en el país.




