
La Alcaldía de Ibagué realizó el lanzamiento del Plan Navidad que tendrá varias acciones durante la época decembrina. En medio de esta socialización a los medios de comunicación, Diego Alejandro Vargas expuso su relato sobre su experiencia de manipular pólvora, que lo dejó sin su mano izquierda.
«Todos estamos eufóricos, queremos celebrar, en mi caso me dejé contagiar mucho, pensé que no me iba a pasar, y en medio de la festividad de una reunión familiar empezamos a quemar pólvora e iniciamos con voladores; luego de esto ya en horas más altas de la noche se acabaron y comenzamos a quemar mechas, me imagino que todos saben qué es esto y lastimosamente en el momento en que yo fui a prender uno de estos artefactos la chispa de la mechera, con la cual la iba a prender con el simple rastrillo de la chispa me prendió todas las otras yo las tenía en mi mano izquierda, inmediatamente eso fue en segundos la mano me quedó totalmente destruida», relató.
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Testimonio Diego Alejandro Vargas, quemado con pólvora.
«Me quedaron dos dedos colgando, prácticamente, por cuestiones de Dios salí de inmediato para el Federico Lleras, en el momento en que llegué ya había perdido mucha sangre me desmayé. Entré a primeros auxilios me estabilizaron, tuve un torniquete en la mano, pero al yo quemar la pólvora que tenía mi mano acá y la onda expansiva fue acá en el abdomen. Me amputaron la mano. Los médicos creían que era solamente la pérdida de la mano, pero el colon se me había perforado. Tres días después de la explosión yo ya vomitaba estaba prácticamente que pudriéndome por dentro, por decirlo así, entonces por consiguiente tomaron medidas drásticas y me entraron a cirugía de inmediato, tuvieron que hacerme una colostomía, duré 25 días en coma inducido», dijo a los presentes.
En medio de su relato, se le quebró la voz al recordar que «el 24 de diciembre a mi mamá le dijeron que ya que yo estaba desahuciado que se despidiera de mí, pero Dios fue grande, me ayudó, estuvo conmigo y por obra en gracia de él me salvé».
«Queda un mal recuerdo- anotó- mientras haya vida hay oportunidad pero lo más importante es que no vuelva a suceder esto, porque de nada sirve contar y que las cosas sigan sucediendo».
Las lesiones por pólvora pueden producir quemaduras, laceraciones, fracturas, amputaciones, daños oculares, entre otros. El año anterior se registraron 61 heridos con estas afectaciones.




