
Tras haber sido enviados a reclusión intramural por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos y concusión, por el contrato de remodelación del Estadio Manuel Murillo Toro de la capital tolimense, ahora fueron enviados a la casa.
Este es un hecho más que se registra alrededor del caso de corrupción de los escenarios deportivos para los Juegos Nacionales de Ibagué en el 2015.
Se trata de Leonardo Bastidas Mahecha y Jhon James Perdomo, quienes esta semana fueron beneficiados con la medida de prisión domiciliaria, luego del trabajo de la defensa ante el Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Ibagué, donde se estudio el caso para determinar si debía o no ser modificada la medida de aseguramiento con la que habían sido cobijados de forma inicial.
La sentencia inicial para Bastidas y Perdomo fue de cuatro años, seis meses; y cuatro años y siete meses de prisión respectivamente en centro de reclusión desde septiembre del 2017, pero ahora las cumplirán en sus residencias.




