El Tolima sigue bajo el fuego y la gobernadora Adriana Magali Matiz pide ayuda urgente al país
Este jueves, el departamento reporta 13 incendios forestales activos en 12 municipios, una situación que mantiene en alerta a las autoridades, organismos de socorro y comunidades que, una vez más, están viendo cómo el fuego amenaza sus cultivos, sus animales, sus bosques y sus territorios.

El Tolima vuelve a vivir horas de angustia por cuenta de los incendios forestales. Aunque las lluvias del pasado fin de semana habían dado un respiro y permitieron reducir temporalmente las emergencias de 37 incendios simultáneos a solo dos, la situación volvió a complicarse.
Ante este panorama, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, lanzó un llamado urgente al Gobierno Nacional, la Fuerza Pública, las autoridades ambientales y los organismos de socorro para que se refuercen las capacidades de atención.
“Colombia debe mirar al Tolima. El Tolima sigue encendido por el fuego. Hoy tenemos 13 incendios en 12 municipios. Esto es una tragedia ambiental, productiva y social”, señaló la mandataria.
Matiz reconoció el esfuerzo que vienen realizando las instituciones y los organismos de socorro y destacó que, hasta el momento, no se han registrado pérdidas de vidas humanas. Sin embargo, insistió en que esto no significa que la emergencia sea menor.
“Que no tengamos pérdidas de vidas humanas es lo más valioso, pero eso no significa que no haya una tragedia. Hay campesinos perdiendo cultivos y cosechas, productores afectados, bosques y ecosistemas destruidos, animales desplazados o afectados y tierras productivas que están sufriendo graves daños”, advirtió.
13 incendios permanecen activos
De acuerdo con el reporte del Puesto de Mando Unificado Departamental, con corte a las 2:40 de la tarde de este jueves 20 de agosto, las emergencias se concentran en diferentes zonas del departamento.
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En el Centro, hay incendios en Alvarado, Suárez, Coello y San Luis. En el Sur, se reportan dos incendios en Chaparral, tres en Ortega y uno en Coyaima. En el Norte, la emergencia se presenta en Armero Guayabal, mientras que en el Oriente hay incendios en Melgar y El Carmen de Apicalá, este último con dos conflagraciones.
Algunas de estas emergencias presentan condiciones especialmente complejas. En Alvarado se atienden incendios en zonas de difícil acceso. En Suárez se cuenta con apoyo de Bomberos de Boyacá y BIADE, mientras que en San Luis se registra una emergencia en el Centro Nacional de Operaciones Policiales, CENOP.
En Chaparral, las conflagraciones afectan las veredas Coronillo y Tamarco. En Ortega, los puntos críticos están ubicados en Mesa de Cucuana, Bocas de Peralonso y Calabozo. En Coyaima se espera el apoyo de una brigada para reforzar las labores de control.
La gobernadora reconoció que el departamento ha recibido apoyo, pero aseguró que la cantidad y simultaneidad de los incendios hacen que los recursos disponibles sean insuficientes para enfrentar por sí solos una emergencia de esta magnitud.
“Hemos recibido capacidades y apoyos, pero hoy no son suficientes para que el departamento enfrente solo una emergencia de esta magnitud. Necesitamos reaccionar ahora, mientras estamos a tiempo”, manifestó.
Matiz también hizo énfasis en que el problema no termina cuando las llamas son controladas. Para la mandataria, el Tolima enfrenta un desafío que va más allá de apagar los incendios, pues detrás de cada emergencia quedan familias afectadas, pérdidas económicas y daños que pueden tardar años en recuperarse.
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“La emergencia no termina cuando se apaga el incendio, especialmente cuando después de apagar unos aparecen nuevos focos. Tenemos que mantener la alerta, contener el fuego y comenzar también la recuperación de nuestro territorio”, afirmó.
Finalmente, la gobernadora hizo un llamado directo a Colombia para que el departamento no tenga que enfrentar solo esta crisis.
“Estamos haciendo todo lo que podemos para proteger la vida y contener el fuego, pero la magnitud de lo que está ocurriendo exige que el país también reaccione y se vuelque a apoyar al departamento. El fuego no da espera y Colombia tampoco puede dar espera a esta reacción”, concluyó.






