Conductores de busetas en Ibagué exigen soluciones urgentes por precariedad laboral y extensas jornadas
La expectativa generalizada es que la administración tome cartas en el asunto con prontitud

Los conductores del sistema de transporte público colectivo en Ibagué decidieron alzar su voz y radicar formalmente una denuncia ante las autoridades locales. Encabezados por Maicol Cepeda, representante del gremio de busetas, el sector puso en evidencia la compleja crisis que enfrentan a diario, marcada por condiciones de trabajo desfavorables que ponen en riesgo tanto su bienestar como la calidad del servicio que se presta a la ciudadanía.
Durante la manifestación y radicación del documento, Cepeda denunció de manera enfática las extenuantes jornadas laborales a las que son sometidos los conductores. Según explicó, la falta de una regulación justa en los horarios de trabajo genera graves afectaciones físicas y mentales, obligando a los operadores a cumplir turnos prolongados sin el descanso adecuado para garantizar una conducción segura en las calles de la capital del Tolima.
Otro de los puntos críticos expuestos por el gremio transportador es la profunda precariedad laboral que impera en las empresas operadoras. Los voceros señalaron que carecen de garantías mínimas de estabilidad, seguridad social integral y condiciones dignas para desempeñar su labor, lo que refleja una evidente falta de compromiso por parte de las administraciones de las empresas transportadoras con su recurso humano.
Asimismo, la denuncia recae en la carencia de infraestructura adecuada para el desarrollo de la operación diaria. Cepeda advirtió que los conductores no cuentan con parqueaderos seguros ni con espacios dotados de material sanitario idóneo y restaurantes adecuados donde puedan suplir sus necesidades básicas durante las pausas de sus rutas. Esta situación, según el gremio, evidencia improvisación y abandono institucional.
Ante este panorama, el llamado urgente de los conductores de busetas es para que la administración municipal y los entes de control intervengan de inmediato. Exigen que se realicen las inspecciones necesarias a las empresas del sector para verificar el cumplimiento de las normativas laborales y se establezca una mesa de diálogo que proponga soluciones de fondo a problemáticas históricas que afectan la movilidad y la dignidad humana en Ibagué.
Finalmente, el gremio transportador advirtió que se mantendrá a la espera de acciones concretas por parte de la Alcaldía de Ibagué y las autoridades competentes. La expectativa generalizada es que la administración tome cartas en el asunto con prontitud, evitando así que los conductores se vean en la necesidad de escalar sus protestas a vías de hecho o medidas de mayor magnitud que puedan paralizar el transporte público en la ciudad.



