
Una serie de cuestionamientos hizo la Veeduría de Arboleda del Campestre, a raíz de la visita reciente de los administradores de los conjuntos residenciales de esa zona de Ibagué a la planta de potabilización del IBAL que no dejó contentos a la mayoría de sus habitantes, porque afirman que «el agua no es apta para consumo humano».
La veeduría emitió un comunicado llamado ‘Viernes 13’, tal vez siendo pesimista por la problemática de la calidad del agua que consumen y por la suerte de vicisitudes que experimentaron primero par
«La comunidad de la Arboleda del Campestre vive con la incertidumbre y el pánico por el agua que consumen en sus hogares, urbanización de interés social y prioritario», manifiestan en el comienzo de la nota.
«A esta preocupación se suman los desafíos diarios como el pago de recibos de servicios públicos a altos costos, el cumplimiento de impuestos nacionales, departamentales y municipales, el pago de créditos hipotecarios subsidiados por el Estado, y que a pesar de eso son una carga para muchas familias, dificultades de salud y la preocupación de muchos padres de familia por la educación de sus hijos sin un servicio de educación pública en la urbanización, estas preocupaciones se convierten en distractor y aleja a las familias del foco central de la problemática (agua no apta para consumo humano)», manifiestan en el comunicado.
Recuerdan que todas las preocupaciones persistieron, pese a un asamblea realizada en marzo de este año con el IBAL y la Alcaldía. «En esta asamblea no se lograron compromisos por parte de la administración municipal. A pesar de las declaraciones del IBAL y la asociación Arboleda del Campestre en emisoras y periódicos locales, la veeduría de servicios públicos y los residentes no comprenden por qué se niega los debidos estudios de parámetros especiales de la calidad del agua», sostienen.
Puede leer como contexto: Administradores de Arboleda del Campestre visitaron planta de tratamiento de agua del IBAL
Serie de preguntas
La Veeduría manifiesta que la comunidad se hace una serie de preguntas sobre la calidad del agua:
– ¿Por qué solo los administradores de los conjuntos tienen acceso a la información mientras se niega la participación de los residentes directamente afectados?
– ¿Tienen los administradores conocimiento adecuado sobre la normativa de agua potable?
– ¿Por qué no se ha mostrado el conducto real del agua cruda hasta la planta de tratamiento?
– ¿Por qué fue negada la visita del personero municipal de Ibagué?
-¿Se verificaron los procedimientos legales sobre la potabilidad del agua antes de la inauguración de la planta?
La veeduría indica que «a pesar de Las evidencias en los recorridos por bocatoma, por el canal de riego agrícola fuente hídrica abastecedora de la planta de tratamiento de agua potable Arboleda del Campestre, las patologías de salud observadas en la comunidad niños y tercera edad continua la negación por parte del IBAL de mostrar procedimientos transparentes lo cual refuerzan las sospechas de un posible incumplimiento de las normativas en la captación, conducto y tratamiento del agua».
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