Aprobado en primer debate la castración química para violadores de menores

Este proyecto de ley contempla que si un juez envía a prisión por 20 años a un violador, este tendrá que estar sometido a otros 20 años más de castración química, como una medida adicional a la pena de cárcel por abuso a menores de 14 años.
La votación quedó: 14 por el sí y 6 por el no, por lo que la Comisión Primera de la Cámara de Representantes dio vía libre al proyecto para que ahora lo debata la plenaria.
El autor y ponente del proyecto, Álvaro Hernán Prada del Centro Democrático anunció que para evitar falsas expectativas le cambiará el nombre a la iniciativa para los próximos debates, por “terapia para inhibir el deseo sexual”.
Este proyecto de ley modificaría un artículo del código penal y solo tendrá cuatro debates.
Según el autor de la iniciativa, cada dos horas es violado un niño en Colombia. Tan solo en el 2017 fueron violados 17.000 niños en el país.
El director del Instituto de Medicina Legal, Carlos Valdés, aseguró que no está de acuerdo con la castración química porque esta puede ser fácilmente revertida con un viagra de venta pública, pero el representante Álvaro Hernán Prada logró convencer a sus colegas sobre la conveniencia de la iniciativa, que, según el congresista, actúa como un calmante ante el deseo que produce la testosterona.
“La castración química. El nombre asusta y muchos piensan que se trata de alguna violación de los derechos humanos, no es así. Es un tratamiento terapéutico que protege a los niños donde también termina siendo beneficiado el sicópata. Aquí expresaron personas que lo han utilizado y dicen cómo ese monstruo, ese diablo que tiene en el cerebro, con esa droga que les quita el deseo sexual, se les merma, se les va y viven mucho más tranquilos”, aseguró el congresista Prada.
El panorama de violación de menores en el país es preocupante, y por eso el congresista considera que esta medida puede resultar efectiva para que los violadores controlen ese deseo y más niños sean protegidos.
Se acordó que se cambiará el nombre de la iniciativa a ‘Terapia para Inhibir el Deseo Sexual’, “debido a que la palabra castración remite a muchas otras cosas y esto se trata de una terapia”.
Los congresistas que se opusieron a la iniciativa fueron Juanita Goebertus, de Alianza Verde; Germán Navas, del Polo; Juan Carlos Losada, del Partido Liberal y José Daniel López, de Cambio Radical.




