
«Poio, como cariñosamente lo llamaban, era panadero. Vivió toda la vida de la panadería y decidió lanzarse a la política para trabajar por su comunidad», señaló un amigo cercano del cabildante a DonTamalio.com.
Primeras versiones apuntan a que delincuentes comunes abordaron al empresario frente a su lugar de residencia y allí le dispararon en dos oportunidades para poder hurtar sus pertenencias.
Pese a que fue trasladado de manera ágil a un centro hospitalario, los médicos de turno señalaron que llegó sin signos vitales.
Auque se posesionó hace solo dos meses, el concejal Oliveros adelantaba un proyecto para la recuperación de las canchas en el municipio y otros escenarios deportivos de Cunday.
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