“Cajamarca heredó una deuda de $43.000 millones y se prepara para entrar a Ley 550”: Camilo Valencia
El alcalde de Cajamarca, Camilo Valencia, confirmó que el municipio se encuentra en proceso de acogerse a la Ley 550 de reestructuración de pasivos, debido a una compleja situación financiera derivada de decisiones administrativas de gobiernos anteriores que hoy tienen a la administración enfrentando millonarias obligaciones y múltiples procesos judiciales.

El mandatario explicó que la deuda acumulada supera los $43.000 millones y aseguró que el problema no afecta únicamente a la actual administración, sino al futuro de todo el municipio. “Yo he levantado mi voz durante todo este tiempo porque al final yo no soy el dueño de los recursos ni del municipio. Voy a estar dentro de poco tiempo por fuera del cargo, pero queremos dejar un escenario de futuro para Cajamarca. El municipio debe más de $43.000 millones por decisiones administrativas mal hechas de gobernantes que no pensaron sino en sus propios bolsillos y nunca en lo que podía pasar después”, afirmó.
Según Valencia, gran parte de la crisis se originó por el cobro indebido de recursos a Invías, situación que posteriormente desencadenó demandas y procesos de cobro contra el municipio.
El alcalde denunció además presuntas irregularidades relacionadas con contratistas y asesores que participaron en esos procesos, hechos que actualmente son investigados por las autoridades judiciales. “El municipio hizo cosas muy extrañas. Giraron indebidamente recursos a los mismos asesores que hicieron que se cobrara mal ese dinero a Invías. Particularmente, en fechas donde coincidencialmente se da el desistimiento de la defensa del municipio, les giran más de mil millones de pesos sin contrato, en tres pagos diferentes. Después, cuando la comunidad empezó a reclamar, dijeron que iban a devolverlos porque había sido un error, pero ya los habían utilizado. Hoy existe un proceso penal por estos hechos”, aseguró.
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Valencia explicó que la administración ha venido adelantando un proceso de organización financiera y patrimonial para poder presentar formalmente la solicitud de ingreso a la Ley 550 ante los acreedores. De acuerdo con el mandatario, uno de los principales obstáculos ha sido la falta de información que encontró al asumir el cargo. “Cuando recibimos el municipio no había inventario. No se entregó empalme de almacén. Cajamarca ni siquiera sabía qué bienes tenía. Iniciamos un proceso juicioso para identificar todo el patrimonio municipal y hoy ya tenemos claridad contable y física de lo que le pertenece al municipio para poder sentarnos a negociar”, indicó.
El alcalde señaló que el principal acreedor es Invías, entidad que concentra cerca del 75 % de las obligaciones financieras de la administración municipal. Por esta razón, el futuro del proceso dependerá en gran medida de los acuerdos que puedan alcanzarse con esa entidad nacional. “Recordemos que el dueño de la deuda del municipio es Invías. Aproximadamente el 75 % de lo que debemos está con ellos. Son quienes tendrán un papel determinante en la mesa de acreedores. Esperamos poder construir un acuerdo que permita pagar en un plazo prolongado y en condiciones que no afecten a los ciudadanos”, manifestó.
Valencia aclaró que el objetivo de acogerse a la Ley 550 no es evitar el pago de las obligaciones, sino lograr que la deuda pueda ser atendida de manera ordenada y sin poner en riesgo la prestación de los servicios públicos ni la ejecución de proyectos para la comunidad. “Lo que estamos pidiendo no es que nos perdonen la deuda. Lo que queremos es poder pagar en la forma que menos afecte a Cajamarca. La Ley 550 permite congelar intereses, evitar embargos constantes y establecer acuerdos de pago sostenibles en el tiempo”, explicó.
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La situación financiera ya ha comenzado a generar consecuencias directas para la administración municipal. El alcalde reveló que actualmente existen medidas cautelares que afectan recursos de libre destinación. “Tenemos una medida cautelar de embargo por cerca de $600 millones relacionada con una deuda del Coliseo de Cajamarca. Son obras que se hicieron, se ejecutaron recursos, pero no dejaron dinero para pagar. Así es muy difícil administrar un municipio porque permanentemente estamos expuestos a nuevos embargos”, señaló.
Frente al futuro financiero de Cajamarca, Valencia aseguró que la propuesta que se está estructurando contempla plazos de pago que podrían extenderse entre 20 y 30 años, debido a la limitada capacidad económica del municipio. “Nuestros recursos de funcionamiento son de aproximadamente $5.800 millones al año y el recaudo propio no supera los $5.000 millones. Por eso es imposible asumir una deuda de esta magnitud en el corto plazo. Estamos construyendo una propuesta para pagar entre 20 y 30 años y garantizar la estabilidad del municipio”, explicó.
Finalmente, el mandatario hizo un llamado a reflexionar sobre las consecuencias que pueden generar las decisiones de los gobernantes en las finanzas públicas y en la calidad de vida de las comunidades. “No es Camilo Valencia quien está endeudado. Es un pueblo entero. La Alcaldía es una empresa del pueblo. Por eso siempre he dicho que una sola persona puede determinar el éxito o el fracaso de un municipio durante muchos años. Hoy estamos enfrentando las consecuencias de decisiones que no se tomaron pensando en Cajamarca”, concluyó.




