“Nos dijeron que se iba a morir, pero Dios le dio otra oportunidad”: abuela tolimense clama ayuda para su nieta enferma
La menor, que reside en Medellín y está afiliada a Salud Total, enfrenta graves secuelas neurológicas tras varias cirugías cerebrales. Su familia denuncia que no está recibiendo las terapias y la atención médica especializada que necesita para avanzar en su recuperación.

Entre la esperanza y la angustia vive una familia tolimense que hoy hace un llamado desesperado para salvar la calidad de vida de una bebé que lucha día a día por recuperarse de una compleja condición neurológica. La historia fue relatada por Rocío Cortés, abuela de la menor, quien asegura que su nieta sobrevivió contra todos los pronósticos médicos, pero ahora enfrenta nuevas dificultades debido a la falta de atención especializada.
Según explicó, la niña nació en buenas condiciones de salud, pero cuando tenía apenas tres meses presentó un síndrome que obligó a realizarle una delicada cirugía cerebral. “Mi nieta nació bien, pero a los tres mesecitos le dio un síndrome. Tuvieron que operarla de la cabecita y le sacaron parte del cerebro del lado derecho. Nosotros pensamos que después de las cirugías iba a quedar bien, pero se complicó. En este momento no abre bien los ojitos, no mueve la parte izquierda de su cuerpo y su estado de salud sigue siendo delicado”, relató la mujer.
La menor permanece actualmente en Medellín junto a sus padres. Allí fue atendida en el Hospital San Vicente Fundación, donde, según su familia, recibió una atención médica oportuna y especializada durante los momentos más críticos de su condición.
Sin embargo, tras ser dada de alta, la situación cambió. La bebé requiere acompañamiento permanente de especialistas, terapias físicas y controles médicos domiciliarios para estimular su desarrollo, pero la familia asegura que dichos servicios dejaron de prestarse. “Cuando salió de la clínica, durante la primera semana iban a la casa los médicos y las terapeutas. Pero después, debido a todos los problemas que hay con la salud, dejaron de ir. Mi nieta lleva más de tres meses en la casa y en este momento no está recibiendo la atención médica que necesita”, afirmó Rocío.
La abuela explicó que la niña recibe alimentación a través de una gastrostomía y que los especialistas han insistido en que el proceso de recuperación depende, en gran medida, de las terapias permanentes. “Los neurólogos nos dicen que la niña necesita terapias constantemente. Hay que enseñarle todo nuevamente, como si hubiera vuelto a nacer. Hay que ayudarla a caminar, a moverse, a desarrollar todas sus capacidades poco a poco”, expresó.
El relato de Rocío está marcado por la fe y la gratitud, pues recuerda que en algún momento los médicos llegaron a advertirles que la menor no sobreviviría. “Nos llamaron de la clínica para que fuéramos a despedirnos porque nos dijeron que ya no podía vivir más. Nosotros viajamos a Medellín pensando que era el final, pero Dios es tan grande que le dio una segunda oportunidad. Ahí está viva, luchando todos los días, y nosotros también estamos luchando por ella”, contó entre lágrimas.
Le puede interesar: Abelardo de la Espriella anuncia ofensiva contra la inseguridad, gobernará desde las regiones y promete destrabar proyectos para el departamento – Don Tamalio
Ante la difícil situación, la familia decidió hacer un llamado público al presidente electo, Abelardo De La Espriella, y a la próxima primera dama de la Nación, con la esperanza de que puedan intervenir para garantizar la atención médica de la menor. “Lo único que pido es que nos ayuden con la salud de mi nieta. Que le garanticen las terapias, que manden los especialistas que ella necesita y que, si es posible, nos ayuden a integrarla a una fundación donde pueda recibir el tratamiento adecuado. Yo sé que Dios le dio una segunda oportunidad y tengo la fe de que volverá a caminar, que abrirá bien sus ojitos y que tendrá una mejor calidad de vida”, manifestó.
Mientras esperan respuestas, la familia continúa acompañando a la pequeña desde Medellín y desde el Tolima, aferrados a la esperanza de que la atención médica especializada pueda retomarse y darle a la menor la oportunidad de seguir avanzando en su recuperación.




