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Entre el cáncer y la mafia de la morfina, vive una joven ibaguereña

Aunque la enfermedad se le roba la vida a cada segundo, las instituciones de salud le niegan la posibilidad de llevar su enfermedad terminal con dignidad y sin dolor.

El linfoma no Hodgkin, también conocido simplemente como linfoma o NHL, es un cáncer que comienza en los glóbulos blancos llamados linfocitos, que forman parte del sistema inmunitario del cuerpo. Por lo general, el NHL se desarrolla en los ganglios u otro tejido linfático;  precisamente, en una pequeña glándula ubicada en el tórax de Angie Stefanny Valderrama, empezaron a crecer sin control las células hasta desarrollar este agresiva enfermedad.

En los inicios del padecimiento, la EPS Sura, atendió bien a Steffy, le dio sus medicamentos y tratamientos a tiempo, pero la enfermedad deterioró rápidamente su condición y llegó el momento en que no pudo estar sola en la ciudad de Bogotá, donde tenía su lugar de residencia. Por la pandemia y su estado de salud, decidió retornar a Ibagué, en donde se encuentra toda su familia.

“Mientras estuve en Bogotá, la EPS Sura me brinda un buen servicio, tuve que regresar a Ibagué debido a que aquí pertenece toda mi familia. Yo no puedo estar sola, ya que mi enfermedad es una enfermedad terminal. Pero se me ha dificultado mucho para los medicamentos, la atención, porque yo aquí prácticamente quede desamparada, aquí no tengo unas urgencias; se me dificulta que me lleguen los medicamentos, a veces para que me manden de Bogotá una caja de acetaminofén, me toca hacer muchas cosas y por solo el envío me cobran hasta $30.000, que me parece algo absurdo y la mayoría de las veces no me llega completo”, relata con su voz entre cortada porque el tumor ya le esta presionando el 70% de la Vena Cava lo que le impide respirar y necesita la ayuda de un concentrador de oxígeno o una bala. 

A punta de tutelas ha logrado el mínimo de atención

Los dolores son extremadamente fuertes, el tumor ya afectó su brazo derecho y lo tiene totalmente inmóvil. Steffy dentro de lo que se puede decir, aceptó su enfermedad, pero sigue luchando para poder llevarla como la compañera que estará a su lado hasta el fin de sus días. Sin embargo, acceder a la morfina e hidromorfona, es es un calvario que debe sufrir mes a mes; actualmente, solo las tutelas le permiten acceder a los exámenes que su EPS está en la obligación de realizarle. 

“En este momento solamente me están tratando para el dolor, ahora estoy requiriendo un examen que es especializado que se llama PetScan, (Tomografía por emisión de positrones), pero ha sido muy difícil, pues para las órdenes, para que me lo den allá, todo es con tutelas, prácticamente con amenazas. Para que me den una mediana atención en Clinaltec. Y eso que lo aceptaron por la pandemia, porque anteriormente no me lo permitían y me tocaba viajar a Bogotá, yo no cuento con los recursos para estar yendo, mi salud tampoco me lo permite… ese examen es muy importante, porque de eso depende muchas cosas para que me puedan realizar y también esperar si me autorizan que me hagan algo en Clinaltec” dijo sus pirando.

Morfina, hidromorfona y metadona son los medicamentos que debe estar tomando permanentemente para poder controlar el dolor, el vómito y las nauseas que le ocasiona el cáncer.

“Hubo un tiempo que se quedaban con la mitad de la fórmula, ahora pasa que me dicen que en el transcurso el mes llega y a veces no llegaban, entonces cuando vamos a solicitar dicen que ya se venció, que no se puede, que en otra oportunidad. Se nos dificultó mucho que una persona conocida fuera y me reclamara el medicamento,  me lo enviaron y en ese momento en el que me lo enviaron me llamaron y un inconveniente, porque ellos allá no sé que problema hubo, me decían que tenía que regresarlo, que porque habían enviado demás, pero venía mi medicamento completo”. 

Clinaltec no la atiende por falta de convenio con Sura

Con gran dificultad y prácticamente rogando por su vida, le pidió a la EPS Sura, que autorice todos sus tratamientos y medicamento en la ciudad de Ibagué, para poder tener medianamente una calidad de vida con esta difícil enfermedad.

“Que me puedan hacer los exámenes que requiero, las citas que requiero que son con especialistas, y pues que me han tocado todos los gastos corren por mi cuenta, a veces pues me tiene que mandar en ambulancia me toca pagar todo eso, todo eso sale de mi bolsillo. Desde que llevo viviendo aquí en Ibagué, todo eso ha sido muy difícil”, aseguró Steffy.

En los momentos más difíciles, Clinaltec también le ha negado el servicio, ni una pasta para el dolor porque aseguran que no tienen convenio con la EPS Sura y la devuelven para la casa sin ninguna solución. “Cuando me ve el médico el dolor y me da una fórmula pero esa fórmula es prácticamente para que yo compré el medicamento, porque Clinaltec no me lo da, cuando he llegado grave me dicen que no, no tiene convenio para que me atiendan y me estabilice por unas urgencias. Entonces, ¿Qué hacen?, me mandan para la casa o no me aplican nada, no me da nada, será escasamente lo único que me brindaron durante un tiempo fue de radio terapias y ya no más. Ahora pues me enviaron ese examen, pero pues siempre ha sido muy difícil porque es por medio de correos de recibido respuesta”.

La mafia de la Morfina

Uno de los pocos alimentos que tolera Steffy es el Ensure, una lata de este complemento nutricional esta entre los $80.000 y $90.000 pesos en el mercado, aunque es tan importante como sus medicamentos para mantenerla en pie,  en muchas oportunidades ha tenido que venderlo para poder comprar los medicamentos para el dolor, que son de alto costo  o difíciles de conseguir en la oficina antinarcóticos de la Secretaría de Salud del Departamento. 

“Si, pues la verdad me veo en la penosa necesidad de hacerlo, y es algo que requiero, para mantener el peso, yo no como casi alimentos sólidos porque gran parte de mi organismo esta presionado por el tumor… En ocasiones los dolores son insoportables y paso días y noches enteras con el dolor y la verdad no se los deseo a nadie”.

Continuó su relato, “Cuando se puede y tengo la oportunidad de comprar el medicamento acá en Ibagué lo hago porque es muy difícil. Los mismo los formularios, acá son difíciles. A pesar de mi diagnóstico y de mi historial clínico; lo mismo la venta en la Secretaría también es difícil, a veces un ejemplo, el médico manda cinco caja, y voy a comprarlo a la Secretaría, me dice: no, te vendo una, y ellos se quedan con el resto y con la fórmula y no me la sostienen para poder seguir comprando en la unidad de estupefaciente”. 

Steffy denuncia que en la oficina de estupefacientes de la Gobernación del Tolima, la han llamado a ofrecerle los medicamentos hasta por el triple del valor que cuesta normalmente.

“Con esa fórmula ellos pueden reclamar ese medicamento. Aparte también me han llegado a ofrecer de ese medicamento pero vendiéndomelo al triple del costo. Por ejemplo, la caja vale $25.000 y como ellos lo ven a uno pasando por estos dolores, le dice que si quiere le venden a uno una caja por $100.000, que me parece algo absurdo”.

Steffy, con tan solo 30 años está a esperas de una solución por parte de la EPS Sura, no le permiten el traslado de entidad pues con una enfermedad de tan alto costo ninguna se hace cargo, pero tampoco la ayudan a llevar una vida digna.

El Secretario de Salud del Departamento, Jorge Bolívar, se comprometió a prestar su ayuda para que la EPS Sura, cumpla con la atención a la paciente, Asimismo, invitó a la joven a denunciar esta conducta delictiva ante la Fiscalía para iniciar los correctivos necesarios en el despacho.

Desde Don Tamalio, seguiremos atentos a este caso.

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