
El concejal de Ibagué Orlando Rodríguez protagonizó un bochornoso incidente al agredir al secretario general de la Corporación, Juan Esteban Espinel, en las oficinas del Concejo ubicadas en la Alcaldía Municipal. Según se ha conocido, el altercado se presentó cuando el cabildante llegó a la oficina de la Secretaría a pedir que le pagaran su Unidad de Apoyo Normativo (UAN).
En medio de la espera, el concejal arremetió airada y vehemente contra Espinel, quien salió a atenderlo. Testigos presenciaron cómo el concejal lanzó insultos y empujó al secretario, lo que llevó a que se llamara a la Policía para retirar al cabildante del Palacio Municipal.
El secretario general pedía que el concejal se calmara, pero este continuaba lanzando improperios y llegó a empujarlo. Fue necesario que presentes contuvieran al concejal para evitar que siguiera agrediendo al servidor público.
El incidente ha sido repudiado por varios sectores de la ciudad, quienes han manifestado su preocupación por la falta de respeto y civismo del concejal Rodríguez. Por su parte, la víctima de los hechos ha anunciado que emprenderá las acciones judiciales correspondientes y demandará al cabildante por violencia contra servidor público.
Es importante recordar que los concejales son servidores públicos elegidos por votación popular para representar los intereses de la ciudadanía y que su conducta debe ser siempre ejemplar y ética. La agresión física y verbal a un servidor público es inadmisible y debe ser sancionada con todo el peso de la ley.
Este tipo de incidentes solo contribuyen a minar la confianza de la ciudadanía en sus representantes y a generar un clima de violencia e inseguridad en la ciudad. Es necesario que los concejales asuman su responsabilidad y su compromiso con la ciudadanía y trabajen por el bienestar de todos los habitantes de Ibagué.
Hay que recordad a Orlando Rodríguez por su frase célebre “La verdad tengo problemas de sueño, mantengo dormido», cuando aseguró en plenaria que no podía asistir a una sesión citada a las 6:00 de la mañana por que sufría de sueño y mantenía dormido. El político insistió en que solo podía llegar a las 8:00 de la mañana, es decir, dos horas más tarde de lo que lo habían citado. «Yo a las 6:00 de la mañana no puedo madrugar porque sufro de sueño, entonces acá estaré a las 8:00 de la mañana”, dijo Rodríguez, afiliado al partido Alianza Social Independiente, ASI.




