
El hecho ocurrió en una farmacia Cruz Verde en Santa Bárbara, en Bogotá, allí la auxiliar le suministró un medicamento (Tramadol), confundiéndolo por un antiparasitario (Albendazol), el cual era el indicado para los menores.
La madre de los pequeños dio una dosis a cada uno, y minutos más tarde vio la complicación física en ellos, entre la angustia intentó auxiliarlos, pero fue demasiado tarde.
Mediante un comunicado, Cruz Verde, aceptó su responsabilidad en el fallecimiento de dos menores de edad de 7 y 10 años. «se violaron los protocolos para la dispensación de fármacos establecidos por la organización, así como la capacitación que se le provee a cada uno de los empleados», destacó el documento.
Y resaltó, «Los graves hechos ocurridos han llevado a Cruz Verde a una revisión aún más profunda de sus estrictos protocolos de almacenamiento y dispensación y a reforzar con alertas en todos sus puntos de atención al público». Por ende, la funcionaria fue despedida de manera inmediata.
Y agregó, «Cruz Verde se ha puesto a disposición de todas las autoridades: Invima, Fiscalía General de la Nación, Secretaría de Salud del Distrito, Superintendencia Nacional de Salud y Ministerio de Salud para colaborar de manera irrestricta con todas las investigaciones generadas por esta lamentable tragedia».
La auxiliar de la farmacia será investigada por este hecho, se espera un reporte en las próximas horas, por parte de las autoridades.




