Dolor en el Tolima por el fallecimiento del doctor Humberto Cuevas, reconocido ginecólogo y amante del parapente
Su repentino fallecimiento ha causado conmoción entre colegas, pacientes y amigos, quienes lo recuerdan no solo por su gran calidad profesional, sino también por su calidez humana y su alegría contagiosa.

La comunidad médica del Tolima y la ciudadanía ibaguereña lamentan profundamente la muerte del doctor Humberto Cuevas, destacado ginecólogo y obstetra con más de 20 años de servicio en el Hospital Federico Lleras Acosta y más recientemente en el Hospital San Francisco.
Con 62 años, el doctor Cuevas deja un legado invaluable en el sistema de salud tolimense. Su dedicación incansable al bienestar de las mujeres de la región, así como su constante disposición a formar nuevos profesionales, lo convirtieron en un referente dentro del gremio. Durante más de dos décadas, su nombre estuvo ligado al Hospital Federico Lleras Acosta, institución donde dejó una huella imborrable entre pacientes y personal médico. Allí, no solo fue un profesional ejemplar, sino también un ser humano cercano, empático y comprometido con su vocación.
El gremio de ginecología y obstetricia del Tolima expresó su pesar a través de las palabras de la doctora Sofía Cifuentes, presidenta de la Asociación Tolimense de Ginecología y Obstetricia, quien manifestó: “Amanecimos con una noticia desgarradora. La ginecología en el Tolima está de luto. Perdimos a un gran médico, a un amigo, a un ser humano excepcional. Su forma de atender, su cercanía con las mujeres que asistía, y su entrega total a su labor, lo hicieron único”.
El doctor Cuevas era muy querido por sus compañeros, quienes lo conocían no solo como un gran profesional, sino como un hombre lleno de vida. Era conocido cariñosamente como «el pajarito», apodo que surgió de su peculiar costumbre de silbar al llegar a su jornada laboral, una muestra de su buen humor y espíritu positivo. Además, era apasionado del parapente, deporte que practicaba con frecuencia y que consideraba una vía de escape y conexión con la naturaleza. Su entusiasmo por volar simbolizaba también su forma de vivir: libre, alegre y en constante búsqueda de nuevas alturas.
Su vida familiar también fue motivo de orgullo. Estaba casado y era padre de dos hijos, uno de los cuales recién se graduó como médico, siguiendo los pasos de su padre. Esta noticia, sumada al dolor por su fallecimiento inesperado, golpeó fuertemente a quienes compartieron con él los momentos más importantes de su vida personal y profesional.
El Hospital Federico Lleras Acosta, mediante una publicación oficial, expresó su dolor por la pérdida y destacó su compromiso, profesionalismo y dedicación. “Agradecemos su entrega, profesionalismo y compromiso con esta institución y con la vida. Su legado permanecerá en la memoria de quienes tuvimos el honor de trabajar a su lado”, señala el mensaje institucional.
Hasta el momento no se ha dado a conocer información sobre sus exequias. No obstante, en cada rincón del gremio médico tolimense, su recuerdo permanece vivo. La figura del doctor Humberto Cuevas seguirá siendo un ejemplo de servicio, vocación y humanidad, y su ausencia deja un vacío difícil de llenar.
Paz en su tumba.




