
En la mañana del domingo 16 de abril, los residentes del barrio Viveros de Ibagué se vieron sorprendidos por un fuerte estruendo que se generó a las 8:20 a.m. Tras la revisión, se encontró que una gigantesca rama de un árbol había caído y destruido el parque infantil del sector.
Por fortuna, no se registraron personas heridas ni daños más allá de los materiales. Según Nelson Suarez, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio Viveros, la rama del árbol cayó sobre el parque infantil, pero gracias a la lluvia que había caído previamente, nadie se encontraba en el lugar en ese momento.
La estructura del parque infantil resultó seriamente afectada y el paso peatonal que une los barrios Viveros y Antonio Nariño quedó obstruido debido a los restos del árbol.
El presidente de la Junta, hizo un llamado a las autoridades correspondientes para que intervengan en la situación de otras especies arbóreas del parque y eviten futuras tragedias. Según Suarez, algunos árboles en el parque son gigantes y tienen más de 60 años, lo que los hace propensos a la caída de ramas, especialmente cuando se encuentran cerca de cuerdas de alta tensión.
En este sentido, el llamado de Suarez es que Cortolima, la entidad encargada del tema de arborización de los parques, revise los árboles del parque en cuestión y, si se encuentran enfermos, les realice el tratamiento necesario.
La caída de árboles y ramas es un problema recurrente en muchas ciudades y puede generar situaciones de peligro, especialmente cuando ocurren en lugares donde hay una alta concentración de personas. Afortunadamente, en este caso, la caída de la rama solo generó daños materiales.




