
Una ofensiva conjunta contra la minería ilegal dejó como resultado maquinaria destruida, capturas y procesos sancionatorios en el sur del departamento del Tolima. Las acciones fueron ejecutadas en los municipios de Ataco y Coyaima, en operativos liderados por la fuerza pública y autoridades ambientales.
Las intervenciones fueron coordinadas por la Cortolima, en articulación con la Policía Nacional, el Ejército y la Fuerza Aeroespacial, como parte de una estrategia para frenar actividades ilícitas que venían afectando gravemente los recursos naturales de la región.
Destrucción de maquinaria y control de asonada en Ataco
En el municipio de Ataco se desarrolló un operativo de gran escala con participación de más de 200 uniformados. Durante varias horas de intervención, las autoridades lograron destruir 10 motores industriales, cuatro retroexcavadoras y una planta eléctrica utilizadas para la extracción ilegal de oro.
En medio del procedimiento, un grupo de habitantes intentó impedir la acción de las autoridades mediante una asonada. Sin embargo, la situación fue controlada sin que se registraran personas lesionadas.
Capturas y daño ambiental en Coyaima
De manera simultánea, en la vereda Buena Vista del municipio de Coyaima, las autoridades adelantaron otro operativo que dejó como saldo la captura de 12 personas y la inhabilitación de ocho motores industriales.
Estas estructuras eran utilizadas para la explotación ilegal de oro en el río Chenche, generando impactos directos sobre este afluente.
De acuerdo con el análisis técnico de Cortolima, las actividades ilegales provocaron captación indebida de agua, alteración del paisaje, afectación de la estructura del suelo y vertimientos contaminantes derivados del uso de combustibles y lubricantes.
Grave afectación ambiental en Ataco
Un informe técnico de la autoridad ambiental reveló que la minería ilegal en Ataco ha generado la remoción de al menos 232 hectáreas de cobertura vegetal, afectando ecosistemas clave para la regulación hídrica y la estabilidad del suelo.
Asimismo, se evidenciaron alteraciones en los cauces de los ríos Atá y Saldaña, incluyendo aumento de la turbidez, remoción del lecho y riesgos asociados a inundaciones y avenidas torrenciales.
Intervención con respaldo nacional
Los operativos fueron articulados a través del Puesto de Mando Unificado Ambiental, con participación del Consejo Nacional de Lucha Contra la Deforestación (Conaldef), instancia que coordina acciones a nivel nacional para la protección de los ecosistemas.
Este acompañamiento responde a la solicitud realizada por Cortolima desde finales de 2025, ante el aumento de estas actividades ilícitas en la región.
Procesos sancionatorios en curso
Como resultado de las operaciones, la autoridad ambiental anunció el inicio de procesos sancionatorios contra los responsables, en cumplimiento de la normatividad vigente.
Las autoridades reiteraron su compromiso de continuar con este tipo de intervenciones para frenar la explotación ilegal de recursos naturales y proteger los ecosistemas estratégicos del departamento.
Un golpe a las economías ilegales
Estos operativos representan un golpe significativo a las estructuras dedicadas a la minería ilegal en el sur del Tolima, una actividad que no solo afecta el medio ambiente, sino que también está vinculada a economías ilícitas que impactan la seguridad y el desarrollo regional.
Las autoridades hicieron un llamado a la comunidad para denunciar este tipo de prácticas y contribuir a la protección de los recursos naturales.







