Gutiérrez y Morato los ganadores después de las elecciones en Melgar
Una nueva casa política surge en el oriente del Tolima, y las elecciones atípicas de Melgar lo demostraron.

En unas reñidas elecciones atípicas celebradas en la veraniega población de Melgar, que dejaron como ganador al ingeniero Francisco «Pacho» Bermúdez sobre la candidata del barretismo y esposa del destituido alcalde Rodrigo Hernández, empiezan a mostrar el verdadero poder político que el equipo de las bases liberales del oriente tiene sobre sus municipios y, en especial, en Melgar.
Un nuevo mapa político en el oriente tolimense
Al lugar privilegiado que tienen en la Asamblea Departamental del Tolima y a la alcaldía del Carmen de Apicalá —que lograron sostener exitosamente—, se le suma ahora la estratégica alcaldía de Melgar. Esta conquista representa un golpe contundente sobre la mesa de la política departamental, al poner todo su peso en un pulso político del que sale victoriosa una propuesta política emergente y alternativa como la de Pacho Bermúdez, frente a una estructura poderosa y enquistada en la administración del departamento como la liderada por el Partido Conservador.
Este resultado reafirma categóricamente que los liberales de base del oriente, bajo el liderazgo estratégico de Luis Ángel Gutiérrez y Julio Morato, están oxigenando el maltratado Partido Liberal en el Tolima. Una colectividad que lucha incansablemente por crecer y seguir figurando en el radar político departamental, a pesar de haber sido desconocidos por el directorio nacional, quienes ignoraron las decisiones democráticamente tomadas por los directorios departamental y municipal respectivamente, al apoyar la candidatura de Bermúdez.
La consolidación de una nueva fuerza política
Para nadie es un secreto que, en el oriente tolimense, desde hace varios años, se viene consolidando un equipo político de corte liberal en el que el alcalde Luis Ángel Gutiérrez (Carmen de Apicalá) y el diputado Julio Morato son las cabezas más visibles y estratégicas. Esta sería entonces la segunda pulseada consecutiva que estos líderes emergentes le ganan al poderoso clan Barreto, quienes previamente a esta contundente derrota intentaron arrebatarles la alcaldía del Carmen de Apicalá y, al final, se quedaron sin el pan y sin el queso.
Además, esta victoria representa un triunfo político en el que se ven derrotadas directamente varias figuras tradicionales de la política tolimense: el senador Óscar Barreto —de paso a su sobrino Santiago—, los representantes Alejandro Martínez, Olga B. González, y Carlos Edward Osorio y reconocidos dirigentes de la política del oriente como Fernando Lombo, Gentil Gómez, Moisés Carreño y el ex alcalde Agustín Manrique.
El triunfo de la renovación política
Vale resaltar enfáticamente que este es, ante todo, un triunfo electoral de las y los melgarenses, una lección de civismo por parte de ciudadanos humildes y trabajadores que apostaron por este nuevo proyecto político con el que esperan ver que Melgar recobre su grandeza, prosperidad y ambición como uno de los destinos turísticos más importantes del interior del país.
Es alentador observar cómo todo un equipo joven, sin más intereses que el de hacer política desde la base y con transparencia, se está echando al hombro las banderas liberales desde el oriente del Tolima. Ellos son, sin lugar a duda, los verdaderos ganadores de esta histórica jornada electoral que marca un antes y un después en la política regional.
Esta victoria no solo consolida el proyecto político de Gutiérrez y Morato, sino que además envía un mensaje claro: el liberalismo tolimense tiene futuro, y ese futuro se está construyendo desde los territorios, con propuestas frescas y liderazgos comprometidos con el desarrollo regional.





