ColumnistasGustavo Álvarez Gardeazábal

HUELE A GUARAPO

Para quienes nos hemos criado alrededor del campo y vivimos tranquilamente en él,la batalla de los olores tiene sus matices.

Cuando huele a guarapo ,por ejemplo, es porque se está moliendo caña y eso parece ser lo que por estos días está ocurriendo en Colombia. Tanto, que una circunstancia tapa la otra obligando al espectador o al ciudadano común a establecer una tabla de prioridades o importancias de acuerdo al origen o magnitud del olor. El hecho de que   Mancuso le conteste  al exministro Álvaro Leiva en  una carta casi que comprometiéndose a estar ante la Comisión de la Verdad a contar lo que sabe de la guerra en que participó, resultaría preocupante para muchos.

Pero el asunto huele más a guarapo  al mostrar como buen vendedor un poquito de su mercancía, cuando en una parrafada de la página tres de esa carta, admite que tuvo tratos como comandante de las AUC con Pachito Santos,Jose Miguel Narváez y Pedro Juan Moreno.

El olor a guarapo se alborota más cuando Salud Hernández cuenta con detalles el entresijo que ha descubierto alrededor del testigo Monsalve del proceso contra Uribe, de la finca de su propiedad en Risaralda y de las relaciones con la médica compañera de un jefe de seguridad del entonces presidente Santos, lo que hace vislumbrar que en ese proceso de la compra de testigos que se volvió bumerang para el acusador, el premio nobel metió las manos.. Y se muele tanta caña y sale tanto guarapo cuando por allá, perdida entre las noticias de la quinta página se anuncia que la gobernación de Antioquia declaró insubsistentes a la Jefe de Rentas del Departamento Ana María Toro y la subsecretaria de Hacienda Angela Piedad Soto cuando todavía no se ha olvidado la denuncia que hizo en la Asamblea  el diputado José Luis Noreña sobre los hilos que mueven los permisos y obligaciones de los licores de contrabando que entran por Urabá al territorio antioqueño.

Pero lo que si hizo reverberar el guarapo hasta sacarle cachaza fue el reconocimiento público de que existía engavetado un estudio de responsabilidades hecho por los reaseguradores de Hidroituango culpando a los que ahora demandó y pretende conciliar el actual alcalde, y pone a temperatura de panela porque ha servido de telón de fondo para que el exalcalde Gutiérrez y el actual Quintero se ensarten, uno al otro en una inédita pelea entre antioqueños que nunca se había visto en la historia, porque si algo han sabido hacer los paisas es tapar a tiempo el popó del gato para que no huela tanto como el guarapo.

Gustavo  Alvarez Gardeazábal

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