La palabra, tiene la palabra

Vale la pena hacer un reconocimiento público a los invaluables aportes que para nuestra ciudad, departamento y el país hace un festival como el Internacional de la Oralidad Mundo Palabra que inició el sábado anterior y termina el próximo 24 de septiembre.
Más allá de todo su contenido de programación, de los buenos oradores, cuenteros, locuaces participantes, estudiosos del lenguaje hablado y escrito, que siempre gustan, entretienen, dejan sus píldoras reflexivas con humor, con sarcasmo, con diatribas o cuanto se les ocurre, es menester reconocer lo que Ricardo Cadavid ha logrado. Este amante del hablar, se convierte en un referente de emprendimiento, de cómo sacar proyectos exitosos y que alcancen reconocimiento con éxito, con credibilidad, haciendo gestión financiera propia para mantenerlos vivos sin dependencia directa y escueta sobre las finanzas de lo público.
Ese es el mayor y mejor acierto de Cadavid y sus aliados de la Corporación frente a la realización del festival internacional. Que no solo se trata de un evento de una semana, pensado para los reflectores, para tener una vitrina mediática, si no que se encarga de forma silenciosa de buscar otras alternativas, desarrollar otro tipo de actividades de la mano del sector privado y público, que le permitan a la iniciativa del rescate de la oralidad mantenerse vigente y con la importancia correspondiente.
Ha demostrado con creces que no solamente se puede traer un espectáculo con calidad y credibilidad, flexible, que se adapta y muta si es necesario, sino lo más importante, que en el tiempo se puede mantener con gestión de recursos. Claro con las dificultades propias de la situación económica, de los intereses cruzados desde lo público y lo privado, saltando en garrocha sobre los egos de los ejecutivos en los gobiernos de turno o los presidentes y gerentes gremiales, pero ahí va.
Creo que otros eventos nuestros, que hemos tratado de posicionar como parte de la agenda de Ibagué para Colombia tendrían mucho que preguntar con la humildad debida a Cadavid el cómo ha logrado mantener por casi 20 años con una iniciativa cultural surgida cuando aún no le aparecían ni las canas ni la arrugas que hoy le acompañan. Claro, que no son otra cosa que reflejo de su experiencia, conocimiento y sabiduría para mantener la lengua viva.
Muy bien por todos los que hacen parte de la familia de Mundo Palabra, de las instituciones que han estado y que hoy están, de los que siempre han creído en la idea. El Nuevo Día, la Universidad del Tolima, La Mega, la Alcaldía de Ibagué, entre otros, que en la versión del 2017 la acompañan.
Y por supuesto, no olviden hacerse una pasadita por cada uno de los eventos de este año. Tener en cuenta la programación desde mañana hasta el sábado, comprar las boletas y los abonos, que están muy baratos (los más caro son 120 mil pesos) y por favor no pidan pases gratis, ni carné de prensa o logística para goteriarse los eventos, eso también es una forma de ayudar.
