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Ya ni caminos de herradura hay en el Tolima, por cuenta del invierno

Insuficientes han sido los esfuerzos y recursos de las autoridades locales, departamentales y de la misma comunidad, para poder recuperar las vías secundarias y terciarias del departamento que se encuentran destruidas por cuenta de la crudeza del invierno.

En el corazón de las familias campesinas continúan vivas aquellas historias en las que una recua con docenas de mulas atravesaba las montañas del país, cargadas de con café, panela, yuca y todo tipo de productos que, por cientos de años, se han sembrado en las fértiles tierras colombianas.

La historia dice que las primeras mulas vinieron con los caballos y los burros, procedentes de las islas antillanas para cargar las pertenencias de los españoles que iniciaban la conquista. Aunque no existían las carreteras y los arrieros abrían camino en medio de las montañas, las largas travesías valían la pena porque llevaban de un punto a otro del país los preciados alimentos que se producían en sus parcelas.

Más de 200 años después de la conquista, la historia no ha cambiado para miles de tolimenses, quienes deben transitar por vías en total abandono y los municipios no cuentan con las herramientas necesarias para poder brindar a los habitantes de los cascos urbanos y rurales, condiciones dignas para poderse movilizar.

A lomo de mula, tratan de sacar sus productos a zona pobladas para poder comercializarlos y llevar el sustento a sus hogares, sin embargo, ya ni los animales de cargas pueden pasar por los destruidos caminos.

La situación se pone aún más crítica ante una extensa temporada de lluvias que ha azotado al departamento durante al menos un año. Las vías secundarias y terciarias han colapsado a causa de las precipitaciones; las pocas vías que se habían logrado recuperar quedaron nuevamente convertidos en caminos de herradura y la tragedia toco a la puerta de familias damnificadas por los estragos del invierno.

En cifras oficiales entregadas por parte de la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima, solo en lo corrido del 2022, 35 poblaciones han reportado emergencias, los desastres naturales ocasionados por las lluvias han dejado 12 víctimas mortales y 20 personas más con lesiones de consideración. Se han registrado 900 deslizamientos, 100 vendavales, 200 inundaciones, 13 mil personas afectadas y más de 400 vías con algún tipo de daño.

Al mes de abril, el departamento tenía 27 de los 47 municipios con declaratoria de Calamidad Pública, pues las capacidades de respuesta de los municipios eran inferiores a las emergencias; los mandatarios locales trabajaban de superarlas con los escasos recursos que poseen y las ayudas distribuidas desde la Gobernación del Tolima.

“Hemos requerido al Gobierno Nacional y pues hasta ahora prácticamente ha sido muy poco el apoyo, nos defendemos con lo que contamos”, aseguró en una de sus declaraciones el Gobernador Ricardo Orozco.

El mandatario reseñó que, durante las emergencias de 2021, la maquinaria enviada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, mantenía varada, los reclamos de la comunidad recayeron sobre el Departamento; ante esta situación, Orozco Valero indicó que, en vez de estar a la espera de vehículos obsoletos, se está haciendo un esfuerzo propio.

Agregó, No sé si me meta en camisa de once varas, ayer el país estaba enfrascado en un cruce de Twitter entre un general y un candidato, cuando el país se está desangrando en su red vial terciaria y el debate es un tema insulso a nivel nacional y en los medios, cuando el debate hoy debería ser qué vamos hacer entre todos por la red vial terciaria del país”.

 La situación actual de las vías en el Departamento del Tolima

El daño en la red secundaria y terciaria, es una situación que se replica en los cuatro extremos del Tolima. Paola Muñoz, secretaria de Infraestructura del Tolima entregó un listado considerable de las vías que han tenido derrumbes, pérdidas de banca, daños en alcantarillas, entre otros.

Igualmente, indicó que durante el tiempo de la emergencia se ha alquilado y comprado maquinaria, también se hizo mantenimiento vial y se empezó a estructurar estudios y diseños para adelantar inversiones por subregiones.

Norte 

San Felipe – Falan – Palocabildo

Dentro de este tramo que tiene una longitud de 21,273 kms, desde el pasado 23 de febrero que se realizó la primera visita se han presentado 50 afectaciones que han mantenido colapsada la vía, los daño son: inestabilidad en taludes, pérdidas de banca, hundimientos de vía, baches y agrietamiento.

Las autoridades departamentales han tratado de mantener maquinaria en el sector para tratar de mantener habilitada la vía, pero las permanentes lluvias en la región hacen de esta una tarea titánica.

Actualmente, se requiere de un estudios y diseños, que tendrían un valor de $903 millones, para intervenir los puntos críticos de dicho corredor vial a lo largo de 12,3 kilómetros.

Líbano – Villahermosa

Con una longitud de 28 kms, esta vía a la fecha se han registrado 35 áreas inestables, donde se han registrado los siguientes daños en el carreteable: Inestabilidad de taludes, Perdidas de banca, Falta de mantenimiento a estructuras hidráulicas, Tramos en afirmado, Baches y agrietamiento de estructura del pavimento, Afectación en predios privados.

En este momento se cuentan con seis puntos críticos, el que reviste mayor peligro para la comunidad es el sector de La Armenia, una falle geológica mantiene inestable el carreteable en este punto.

Aquí se contaba con estudios y diseños, pero debido al cambio de la conformación del suelo y las lluvias, se deben intervenir actualmente 30 kilómetros de la vía , que comprenden los sectores de La Armenia, la Floresta, Gato Negro, la Regresiva, Alto Bonito, costos que superan los $2 mil 700 millones de pesos.

 Herveo

Se registraron varios deslizamientos en puntos críticos del corredor Delgaditas – Casco urbano.

Las principales afectaciones son: Inestabilidad de taludes, los cuales arrasaron con tres viviendas del sector; asimismo, la perdida de banca en varios tramos.  

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Santa Isabel – Junín, jurisdicción de Venadillo

En este carreteable se registraron varios deslizamientos y perdida de bancada, en el sector también cedió la banca, dañando varios metros de alcantarillado.

Centro

En esta parte de la región, las alertas están en la vía Cajamarca – Anaime – Potosí, allí hubo una afectación por una creciente súbita de varias quebradas. También se adelantarán estudios y diseños.

En el tramo  Anzoátegui – Cabecera del Llano se cuentan 30 deslizamientos y varios puntos críticos, “Estamos en un proceso de $802 millones de estudios y diseños, todo está en estructuración para ser viabilizado en Planeación y posteriormente contratado por la Secretaría de Infraestructura”, precisó Muñoz.

En Rovira, una de las mayores dificultades está en la conexión hacia Riomanso, asimismo, la vía que conduce hacia Playarrica, corregimiento de San Antonio, y que también da paso a Roncesvalles.

SUR

 Rioblanco – corregimiento de Herrera

En 42,700 kilómetros de carreteables se han registrado 35 emergencias que han dejado parcialmente incomunicado el corregimiento con el casco urbano de la población.

Se registró el colapsó del puente de 10 metros en el sector conocido como Bocas. Teniendo en cuenta que es un punto de riesgo permanente por caídas de rocas y deslizamientos, en el lugar se cuenta con maquinaria de la Gobernación.

El pasado 20 de abril, se presentó un deslizamiento en el que media montaña quedó sobre la vía perdiéndose la banca en el sector comúnmente llamado Casa Tabla, en la vereda Bocas de Rioblanco.  Las lluvias provocaron que se incremente el daño y la caída de rocas y material de derrumbe, ponían en riesgo un represamiento del rio.

Asimismo, el 14 abril, un deslizamiento de tierra dejó totalmente tapada la vía que conduce a las veredas Porvenir – Miranda sector Quebradón. La vía a la vereda Danubio, del municipio de Rio Blanco también quedó totalmente cerrada.

Ataco- Chaparral-Planadas

En la vía que desde Ataco, conduce a Chaparral, en el sector de Las señoritas, el desprendimiento de una roca de al menos 18 toneladas, destruyó el puente metálico. Las precipitaciones que se registraron ocasionaron el desprendimiento de la montaña, dejando incomunicado este sector del sur tolimense.

Las autoridades departamentales aseguran que se requiere de la recuperación del puente de 72 metros, cuyos estudios y diseños tienen una disponibilidad de 311 millones de pesos. Hasta el momento no se cuenta con los recursos para la realización del puente.

La vía Ataco – Planadas tiene 51 puntos críticos, actualmente hay un contrato de $55 mil millones para la intervención de 13 puntos críticos y la pavimentación de varios tramos.

ORIENTE

Cunday – Villarrica el puente que cruza sobre el río La Ruidosa hoy pende de un ‘hilo’, “estamos como Departamento realizando la visita para ver qué acciones tenemos que tomar frente a la maquinaria”, aseguro la funcionaria del gobierno Departamental.

“El alcalde está avanzando con un badén, tiene los estudios y diseños para poder habilitar, mientras que nosotros como Departamento, también sacamos estudios y diseños por $171 millones”, expresó Muñoz. El puente tendría una longitud de 30 metros lineales.

Melgar y Carmen de Apicalá

A raíz de las precipitaciones en el sector, la tubería de alcantarillado que pasa sobre la vía colapsó, lo que dejó incomunicados a los municipios Melgar y Carmen de Apicalá. Tras el daño sobre el sistema colector de aguas, una socavación afectó por debajo de la carpeta asfáltica.

Tras el paso de una volqueta, la vía cayó junto con el vehículo automotor, restringiendo el paso sobre la zona durante algunas horas mientras se tomaban medidas transitorias.

 

 

 

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