
Empecemos por recordar de donde nació esta idea: Se le atribuye al emperador Julio Cesar, quien decidió que debía agregar un día al sexto día antes del primer mes de marzo, que correspondía en aquel entonces a un día extra intercalado entre el 23 y 24 de febrero. Pero con la llegada del calendario gregoriano, impuesto por el papa Gregorio XIII, este día extra se colocó al final del mes, concluyendo, el 29 de febrero.
¿Qué pasaría si no añadiéramos ese día?
Si no añadiéramos un día completo cada cuatro años, las estaciones acabarían descompensadas del calendario, de tal manera que después de unos 700 años, en el hemisferio norte la Navidad caería en mitad del verano. Al revés, en el hemisferio sur. Eso quiere decir que, si no sumáramos el día extra, hoy sería 15 de julio del año 2021.
Según el estudio realizado por el equipo de Los Angeles Times se dieron a la tarea de calcular en qué fecha estaríamos si nunca se hubieran planteado los años bisiestos. La fecha exacta de hoy sería 15 de julio del 2021, si se toma en cuenta como punto de partida el momento en el que Julio César creó el calendario romano.
En la actualidad, ya no se toma de referencia el año solar para calcular la duración exacta del año de calendario, sino el reloj atómico, que es mucho más preciso que el formato gregoriano.




